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lunes, 3 de julio de 2017

La educación que fue y puede ser



Programa Alta Política de Salta Argentina, Andrés Suriani y Javier Cornejo, presentan un fragmento de una entrevista al filósofo Santiago Kovadlof, donde deja una reflexión sobre las falencias educativas actuales modernas, un ejemplo de lo que acontece en Salta y pasa desapercibido por no responder al sistema, en el taller de la UNSa del Profe Córdoba "Física al alcance de todos" del cual salieron muchísimos salteños becados al Balseiro y otros institutos nucleares.





Estudiantes salteños copan el Balseiro y otros institutos de elite
16 DE Junio 2017
Seis jóvenes ingresarán este año en el establecimiento de Bariloche para proseguir con sus estudios científicos y otros dos serán becados en el Instituto Dan Beninson de Ezeiza.
Los jóvenes becados en la UNSa, todos rondan los veinte años. Javier Corbalán
Salta se convirtió en los últimos años en una fuente inagotable de jóvenes científicos que ingresan a prestigiosas instituciones educativas de las ciencias duras. Este año, poco más del 13% de los ingresantes del Instituto Balseiro son salteños, seis en total, y otros dos continuarán sus estudios en otra de las entidades dependientes de la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica), el Instituto Dan Beninson apostado en Ezeiza.
Todos ellos formaron parte del taller de física abierto para adolescentes que encara el profesor Daniel Córdoba, a quien se han ido sumando como ayudantes egresados y estudiantes avanzados de la facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Salta.
La propuesta pedagógica de Córdoba no tiene como objetivo colocar estudiantes en el Balseiro, más bien se propone desmitificar la idea de que las ciencias duras son terreno de cerebros iluminados. Es decir, se trata de enseñar que la ciencia es un camino propicio para cualquiera que tenga convicción, esmero y perseverancia.
Becados
"Nosotros no somos genios, somos chicos que pusieron esfuerzo para conseguir el ingreso a estos institutos. Es un trabajo a largo plazo", resalta Rafael Gijón, uno de los seis becados que desde mediados de julio desembarcarán en Bariloche para seguir su formación en el Balseiro.
El resto de los jóvenes asiente, y comparten la mirada que les fue inculcada desde sus tiempos como participantes del taller del profesor Córdoba.
Micaela Korsartz, quien venía cursando la Licenciatura en Física en la UNSa y que continuará su educación en el área de la Física Médica, subrayó: "Para nosotros representa una gran oportunidad que hayamos accedido a esta beca, pusimos mucho esfuerzo y por eso valoramos muchísimo la oportunidad que se nos dio. Es un gran paso para nosotros".
Otro de los jóvenes, José Quinteros del Castillo, considera que las pruebas para acceder a las becas de la CNEA son estrictas en razón de los escasos cupos. Hay acuerdo en cuanto a la necesidad de comprender la importancia para el desarrollo de invertir en ciencia, y la relevancia de asumir que los réditos de tales erogaciones se dan, cuanto menos, en el mediano plazo. "Es bastante competitivo el sistema por el hecho de que son pocos lugares disponibles, el sistema de selección hace que no sea fácil entrar", subraya Quinteros del Castillo. Al igual que sus compañeros, entiende que lo más importante es la preparación y el ahínco, y se ocupa de resaltar que conseguir una beca del tipo no es consecuencia de capacidades superlativas sino del empeño.
Camila Soria Homez, quien seguirá su formación estudiando Ingeniería Nuclear, comenta sus expectativas: "Estamos esperando hacer ciencia para cumplir nuestro sueño, Bariloche es un objetivo que venimos mirando desde hace mucho, y también para contribuir a que las cosas cambien para bien".
Hacer ciencia, tienen la convicción, es una manera de devolver la chance de haberse podido formar en la universidad pública, gratuita y laica.
Uno de los dos que seguirá su carrera en el Instituto Dan Beninson de Ezeiza, cuenta que el profe Córdoba fue su docente en la escuela secundaria y que empezó a ir al taller para ganarse buen concepto, pero que después se enganchó con las ciencias duras. Oscar Huaranca recuerda: "Primero íbamos todos los del curso (alumnos de Córdoba en la educación formal), y después fuimos quedando a los que nos interesaba realmente". Inició sus estudios en Ingeniería Química en la UNSa y continuará en el Beninson en la carrera de Ingeniería Nuclear.
Con una personalidad menos inclinada a tomar la palabra, Rosario de San Martín López Zapata, quien será becada en el Beninson, y Gustavo Cruz y Michel Gonza se limitan a dar su aprobación gestual a las apreciaciones vertidas por sus compañeros. Los hilvana un espíritu de camaradería, todos lo atribuyen a la forma de trabajo del taller, adonde aprendieron a cooperar unos con otros antes que a competir para ver quién era mejor, quién sabía más.
Profetas en su tierra
En Salta se replica la tendencia nacional a que los investigadores, sobrecalificados para las posibilidades laborales que se les ofrecen una vez que concluyen sus estudios básicos, migran hacia el exterior. Pese a que desde hace algunos años los salteños que ingresan a las prestigiosas instituciones de investigación van en aumento, lo cierto es que son contados los casos de aquellos que regresan y vuelcan sus saberes a transformar la realidad local.
Los recientemente becados son conscientes de ello y se muestran dispuestos a presionar para que se mejoren las oportunidades laborales en la provincia y así poder volver a sus lugares de origen para ejercer sus profesiones.
Sistema
La CNEA otorga becas para estudiantes que estén cursando su tercer año de alguna carrera afín a las que se ofrecen en los tres institutos dependientes de la repartición gubernamental: los mencionados Balseiro y Beninson (el más joven con solo tres años de existencia), y el Sábato, situado en Buenos Aires. La beca cubre residencia, alimentación y diez mil pesos mensuales.

La militarización del espacio





La Guerra de las Galaxias, de la ficción a la realidad
por Manlio Dinucci
Al inicio de la conquista del espacio, las grandes potencias acordaron en la ONU que no habría armas en el espacio. A pesar de ello, sin que se sepa si ese país ha violado o no ese principio, Estados Unidos ha desplegado toda una gama de armamento destinado a destruir los satélites "enemigos", supuestamente desde la Tierra.
Red Voltaire | Roma (Italia) | 21 de junio de 2017

La nueva secretaria adjunta a cargo de la US Air Force, Heather Wilson, junto a su jefe, el secretario de Defensa James Mattis.
En el imaginario colectivo, las armas espaciales son las que hemos visto en las películas de ciencia ficción de la saga La Guerra de las Galaxias. Pero, sin que nos diésemos cuenta, porque de eso no se habla en los medios de comunicación, ese tipo de armas se ha hecho realidad.
La carrera armamentista, incluyendo el armamento nuclear, hace tiempo que se ha extendido al espacio. La encabeza Estados Unidos, que apunta cada vez con más empeño al control militar del espacio. El 16 de junio de 2017, inmediatamente después de asumir su cargo, la nueva secretaria adjunta a cargo de la fuerza aérea de Estados Unidos, la señora Heather Wilson, anunció una reorganización general destinada a reforzar las operaciones espaciales integrándolas más y más a las de la US Air Force. Objetivo declarado: «Organizar y entrenar fuerzas capaces de vencer en cualquier futuro conflicto que pueda extenderse al espacio».
El responsable de los sistemas militares espaciales es el Mando Estratégico (StratCom), que es también responsable del armamento nuclear y de las ciberarmas. «Tenemos fuerzas espaciales y ciberespaciales superiores que son fundamentales para el estilo de guerra estadounidense en cada teatro de operaciones en el mundo entero», escribió en febrero pasado el comandante del StratCom, general John Hyten, subrayando que «nuestras fuerzas nucleares son seguras y están listas en todo momento» y que «si fallara la disuasión, estamos dispuestos a utilizarlas».
Para los estrategas del Pentágono, tener la superioridad en el espacio significa ser capaces de atacar a un adversario militarmente fuerte, paralizar sus defensas, golpearlo con armas nucleares y, si fuese un adversario dotado también de armamento nuclear, neutralizar su respuesta. Para lograr ese objetivo, el Pentágono está incorporando armas nucleares, sistemas espaciales y ciberarmas a la «gama completa de las capacidades globales de ataque», tanto en la Tierra como en el espacio.
El 7 de mayo, después de 718 días en órbita alrededor de la Tierra, aterrizó en Cabo Cañaveral el transbordador espacial robot X-37B de la US Air Force, capaz de maniobrar en el espacio y de regresar a su base de forma autónoma. Los más grandes expertos estiman que el transbordador espacial robot X-37B –que acaba de realizar en el espacio su cuarta misión «top secret»– sirve probablemente para experimentar con armas destinadas a destruir los satélites enemigos y «cegar» así al enemigo en el momento de atacarlo.
Al mismo tiempo, están en fase de desarrollo varias armas laser, ya sometidas a ensayos por el navío USS Ponce en el Golfo Pérsico. La firma Lockheed Martin anunció el 16 de marzo que ha fabricado un potente sistema de laser que será instalado en un vehículo especial de las fuerzas terrestres estadounidenses para la realización de una serie de pruebas. También en marzo, el general Brad Webb declaró que este mismo año un avión AC-130 recibirá un arma de laser para la realización de ataques contra objetivos terrestres. El 3 de abril, científicos de la universidad Macquaries dijeron haber creado en laboratorio un súper laser similar al de la «Estrella de la Muerte» de La Guerra de las Galaxias, destinado a futuras aplicaciones espaciales.
Estados Unidos lleva ventaja en ese sector. Pero, como sucede con todos los sistemas de armas, otros países, principalmente Rusia y China, están desarrollando tecnologías militares similares. En 2008, Moscú y Pekín propusieron un acuerdo internacional para impedir el despliegue de armas en el espacio. Pero la administración Bush y más tarde la administración Obama se negaron a abrir negociaciones en ese sentido.
O sea, mientras que en la sede de la ONU se desarrolla una negociación para lograr la prohibición jurídica de las armas nucleares –negociación en la que no participan las potencias nucleares, ni los países miembros de la OTAN– por otro lado sigue acelerándose, impulsada por Estados Unidos, la carrera para la militarización del espacio, que forma parte de la preparación de la guerra nuclear.




Codicia espacial
Autor Javier Cornejo
Artículo publicado en el diario El Tribuno el 14-5-12

Por influencia del cardenal Nicolás de Cusa, en el siglo XVII, un grupo de puritanos, hartos y asqueados de la Europa dineraria, usuraria, inquisidora, apocalíptica, deciden fundar un mundo nuevo del otro lado del océano Atlántico, bajo normas de convivencia totalmente distintas a las imperantes en el continente del que escapaban en 17 navíos.

Se instalan en la Bahía de la Cía. de Massachusetts (Boston) desarrollando una cultura brillante y logros científicos-económicos que son coronados por Benjamín Franklin (el Einstein de esa época), Alexander Hamilton, George Washington y el apoyo de Carlos III de España a través de Bernardo de Gálvez en "La creación de los Estados Unidos de Norteamérica".

Siglo XX

En el siglo XX y con la presidencia de John F. Kennedy, consolidan la vocación galáctica del ser humano con la travesía hacia el cosmos, en la permanente aplicación de la creatividad humana (noósfera) con el sublime objetivo de la búsqueda de mejores condiciones de supervivencia para nuestra especie en el espacio interplanetario.

Kennedy fue asesinado.
Obama desmanteló la NASA.

Asteroides

Willy Wilde con su acostumbrada e impecable didáctica en sus artículos que publica en este diario El Tribuno, y en especial el día 23-3-12 bajo el título "En camino a Marte se hará una parada en un asteroide", nos grafica magistralmente la posta a realizar por los adelantados de la humanidad en el asteroide "Vesta" en el viaje interplanetario de progreso del ser humano.

Progreso moral, espiritual y científico tecnológico, fuera de los confines del planeta tierra.

Involución demoníaca

Pero, constatamos con pesar en este siglo XXI, que hay seres que tienen "otras" ideas: James Cameron, Larry Page y Erick Schmidt son la trilogía que encabeza el grupo de magnates privatizadores de la conquista espacial, que de acuerdo a lo informado por el científico David Whitehouse a través de la BBC de Londres: "Este grupo está explorando tecnologías porque saben que hay un premio allá fuera, en el sistema solar".

A través de la Cía. Planetary Reosurcers en los próximos años esperan progresar en la venta de plataformas puestas en órbita alrededor de la tierra para lanzarse a la caza de asteroides que pasan cerca de la tierra para extraer de ellos lo que ya descubrieron que existe: oro.

El uso de las tecnologías y avances científicos, puestas al servicio y sucumbiendo a la codicia más abyecta, posterga al ser humano confinándolo a una denigrante involución que lo convierte en una "máquina de sus máquinas" (Eduardo Galeano), en la cual la divinidad del ser se encamina a su desaparición.

La expansión planetaria del "patrón monetario" terrestre, solo significa extender la vileza por todo el universo de manera que la animalidad esclavizante del hombre se imponga sin ninguna barrera que la detenga.
Resta saber si la carrera espacial oriental (Rusia-China) se encamina a iguales objetivos, de ser así comprobamos que la humanidad bien puede gritar "Alea iacta est", sin que nadie la escuche.







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