Walter Neil Bühler 29 de julio de 2026 01:25
¿Qué es ser libertario? Es una pregunta que desvela a muchos
argentinos, especialmente a los propios libertarios. Tener un líder como Javier
Milei digamos, o sea no ayuda demasiado. La cosa se
complica cuando, además de auto
percibirse libertario, la identificación deriva hacia el anarcocapitalismo. Porque, recordemos, todo
anarcocapitalista es libertario, pero no todo libertario es anarcocapitalista:
muchos aceptan la existencia de un Estado mínimo.
El General Ancap el personaje con el que Milei decidió representarse en los cómics, luego de
haberse auto ascendido desde Capitán Ancap se ha inclinado por el
anarcocapitalismo sin el menor disimulo: "Soy el topo que viene a destruir
el Estado". Por su parte, los perros asesores del presidente abarcan casi
todo el espectro de la mal llamada derecha (más apropiadamente, ultra-ultraderecha): Murray (Rothbard, fundador del
anarcocapitalismo); Milton (Friedman, referente del liberalismo clásico); Lucas y Robert (en homenaje a
Robert Lucas; no se confunda: son dos perros con el nombre de un solo
economista). El que desentona un poco es el Pater Familias, Conan, cuyo nombre
homenajea al personaje de historietas Conan el Bárbaro, definido por Wikipedia,
entre otras cosas, como ladrón, asesino, mercenario y pirata. íUna pinturita el
héroe!
El pensamiento de los miembros del gabinete sigue siendo una
incógnita. La primera incógnita, en realidad, es saber si piensan. Parecería
que, si alguna idea propia ha asomado por sus locas cabecitas, se han cuidado
muy bien de no abrir la boca. No sea cosa que alguna frase resulte
malinterpretada por el dúo dinámico del llamado "triángulo de
hierro". Y eso, pese que recibieron del presidente, como lectura
obligatoria, los espeluznantes escritos del anarcocapitalista Walter Block.
Antes de que cualquier funcionario emita una opinión pública sobre economía, sobre el clima o sobre cómo prefiere la milanesa, la costumbre parece indicar que
primero debe consultar al triángulo de hierro.
Ese dúo dinámico funciona como un moderno oráculo délfico: impreciso, temido y, sin
embargo, única fuente de sentido en el Olimpo
libertario. Se comenta que algunos ministros directamente dejaron de tener
opiniones propias para ahorrarse el trámite.
Usted, querido lector que votó a La Libertad Avanza, sabe
perfectamente lo que votó. Resulta innecesario recordarle que el mencionado
mentor del Javo, Walter Block, defiende la legalización de actividades como el
chantaje, el narcotráfico, la prostitución, la difamación, el lavado de dinero
y el trabajo infantil. Su postura se basa en que, mientras exista un acuerdo
voluntario y no medie violencia física directa, el Estado no debe intervenir.
Pero, para desburrar también a todo aspirante a funcionario
libertario, presentamos aquí un breve decálogo del ideario anarcocapitalista,
acompañado de algunas apostillas que le permitirán afrontar, sin temor alguno,
las inquisiciones del dúo dinámico.
1. Abolición del Estado
Consideran al Estado una institución coactiva e inmoral.
Proponen desmantelar todo el aparato estatal, desde los ministerios hasta las
instituciones burocráticas centralizadas.
La única oficina pública que podría sobrevivir sería la
encargada de cerrar las demás... y, si es posible, privatizar también el
candado. La motosierra no tendría modo "apagado"; solo cambiaría de
combustible.
2. Propiedad privada absoluta
Defienden que todo recurso, incluyendo la tierra, el agua y
el aire, debe tener un propietario privado. La propiedad es concebida como una
extensión del individuo y un derecho natural e inviolable.
Si respira profundo, revise antes que el oxígeno no tenga
dueño y la factura le llegue a fin de mes. La frase "el aire es de
todos" sería considerada propaganda socialista.
3. Libre mercado total
La economía debe funcionar sin regulaciones, aranceles,
barreras de entrada ni subsidios. Rechazan cualquier tipo de intervención
estatal en la producción, el comercio y los contratos.
Hasta los semáforos serían opcionales: que la oferta y la
demanda decidan quién cruza primero.
4. Impuestos como robo
Consideran que los impuestos constituyen una forma de
extorsión institucionalizada. Por ello proponen la supresión total de la
tributación.
El sueño es que la única ARCA que usted conozca sea la de la
Alianza... o la de Noé.
5. Seguridad y defensa privadas
La policía, las fuerzas armadas y la protección ciudadana
deberían ser prestadas por empresas privadas.
El patrullero llegaría según el plan contratado: Básico,
Premium o Platino con persecución incluida. Llamar al 911 sería como pedir un
Uber: llega según la tarifa elegida. La sirena policial, además, vendría con
publicidad del sponsor.
6. Justicia y tribunales privados
Proponen cortes, árbitros y agencias de resolución de
conflictos operando en libre competencia. Un juicio no solo se ganaría con
buenos abogados, sino también comparando promociones: "Dos apelaciones por
el precio de una". Y las apelaciones vendrían con programa de puntos para
clientes frecuentes.
7. Privatización de servicios básicos
La salud, la educación, la infraestructura y los servicios
públicos deberían ser gestionados íntegramente por empresas privadas.
Cada semáforo tendría sponsor: "Este rojo es una
cortesía de Mercado Pago". Hasta los baches podrían venir con publicidad:
"Este pozo es auspiciado por...". Y los bancos de la plaza tendrían
su propio código QR para sentarse.
7.a. La justicia social como redistribución coercitiva
Consideran que la "justicia social" implica
utilizar la coerción estatal para redistribuir recursos entre particulares. En
consecuencia, rechazan leyes o interpretaciones judiciales que otorguen
beneficios fundados en situaciones de vulnerabilidad social, privilegiando la
igualdad formal ante la ley y los acuerdos voluntarios.
La palabra "equidad" pasaría a integrar el índice
de libros prohibidos... justo después de "impuestos progresivos". La
justicia social quedaría reducida al mismo rango que los unicornios, Papá Noel
y el Estado benefactor: una bonita ficción que algunos adultos insisten en
tomar en serio.
8. Fin del monopolio de emisión
Proponen eliminar el Banco Central y permitir la libre
competencia de monedas.
En el kiosco aceptarían dólares, euros, bitcoin, oro... y,
con suerte, también pesos argentinos.
9. Principio de No Agresión (PNA)
Nadie tiene derecho a iniciar el uso de la fuerza contra otra
persona o contra su propiedad.
Todo es negociable... excepto invadir la propiedad ajena.
10. Sociedad de contratos voluntarios
Las relaciones sociales y económicas deben estructurarse
mediante acuerdos libres entre las partes. Quien no esté de acuerdo con las
normas de una comunidad puede abandonarla, crear otra o asociarse con quienes
piensen igual.
Si no le gustan las reglas del barrio, siempre puede fundar
la República Independiente del Quincho, con estatuto propio, bandera, moneda y
campeonato oficial de truco.
Y hasta aquí este breve manual para principiantes. Si después
de leerlo usted sigue creyendo que el anarcocapitalismo consiste simplemente en
"bajar impuestos", no se preocupe: todavía le faltan unos cuantos
capítulos de Rothbard, Hoppe y Walter Block para alcanzar la iluminación. Si,
por el contrario, siente que algunas de estas ideas le resultan un poco
extremas, tampoco se inquiete. Siempre habrá un libertario dispuesto a
explicarle que el problema no son las ideas, sino que todavía existe demasiado
Estado como para aplicarlas correctamente.
Lo curioso es que el propio Javier Milei parece estar
atravesando una peculiar variante del síndrome de Estocolmo político (aunque
aquí no se sabe quien es la víctima y quien el victimario). Termina
enamorándose del objeto de su odio, el Estado, al punto de querer continuar
unido a él durante otro cuatrienio… y si fuera posible por la eternidad:
también. Tal vez esa sea la mayor ironía del poder. El hombre que llegó
prometiendo dinamitar el Estado descubrió, una vez en la Casa Rosada, que el
Estado tiene una extraña capacidad de domesticar a quienes juran destruirlo.
En definitiva, como ocurre con todas las utopías, el
experimento siempre funciona... salvo cuando alguien intenta llevarlo a la
práctica.
https://www.eltribuno.com/opiniones/2026-7-29-0-0-0-manual-anarcocapitalista-para-argentinos-confundidos