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lunes, 11 de marzo de 2024

Argentina en el Mundial de Robótica 2024

Dos adolescentes salteños crearon un robot de rescate y representarán a la Argentina en el Mundial de Robótica 2024

Por Rodrigo Álvarez 11 de marzo 2024


Dos adolescentes argentinos representarán al país en el próximo Mundial de Robótica de Países Bajos. María Virginia Viollaz, de 16 años y Diego Salinas, de 17, ambos salteños, competirán juntos en la RoboCup2024 contra participantes de Estados Unidos, Japón, Alemania, Brasil y México, entre otras 40 naciones.

Para acceder a esta competición internacional, María Virginia gano la clasificación al conquistar la RoboLiga 2023 y Diego fue seleccionado por el Instituto de Innovación y Tecnología Aplicada (IITA) de Salta, donde ambos asisten a clases, por su dedicación, constancia, conocimiento, ganas y carácter.

En medio de su preparación para el viaje de julio a Eindhoven, la dupla argentina conversó con TN Tecno: "Poder representar a la Argentina es un orgullo para nosotros. Allá, capaz nos identifican por Messi, pero que también nos reconozcan por nuestra tecnología e innovaciones, también es muy importante".



Dos adolescentes salteños representarán a la Argentina en el Mundial de Robótica 2024. (Foto: IITA)

"Representar el país en un Mundial de Robótica nunca me hubiese parecido posible. O al menos nunca me lo imaginé", confesó María Virginia Viollaz, quien tuvo idas y vueltas respecto a tu carrera. María nació en el ambiente. Sus padres son los fundadores del IITA y de chiquita creció entre clases y cursos de robótica. "Siempre me pareció muy interesante. Me acuerdo la primera vez que sentí la sensación esa de poder darle vida a algo, es como magia. Cuando sos chica y armás una máquina o un robot desde cero y le das vida, es algo fascinante. Ver que funciona lo que hiciste de la nada, es increíble", aseguró. Sin embargo, en un momento se aburrió. "Al principio tenía como fascinación, pero después me harté. Estar todo el día con lo mismo me cansé".

Pero llegó la pandemia, el aislamiento. Y María Virginia retomó lo que había dejado un par de años atrás. Recordó a cuando de chica armaba sus primeros robots, y se dio cuenta de que en realidad no se había aburrido de la robótica, sino de estar todo el día entre los ruidos de los talleres. Y recuperó la pasión por la robótica.

Diego, en cambio, sabía de chiquito que construir robots iba a ser su futuro: "Durante mi infancia siempre estuve vinculado a la tecnología, desde muy pequeño", reveló. "Cuando era niño me encantaban los videojuegos, y me llamó la curiosidad como crearlos", contó. Por esa razón aprendió programación. Pero más tarde empezó a interesarse por la robótica: "Los robots también me interesaron, especialmente como crearlos. Quería dedicarme a construirlos".

Cuando cursaba 6to grado, Diego se inscribió en un taller de robótica que dictaban en su colegio: "Ese curso fue el puntapié para seguir aprendiendo programación y robótica durante los siguientes años". Finalmente, en 2023 se inscribió en el IITA y allí conoció a María Virginia.

La Roboliga 2023

La Roboliga es un campeonato nacional que se realiza todos los años, abierto a todos los colegios de la República Argentina, con el objetivo de promover el desarrollo del pensamiento lógico formal y fomentar la creatividad y el interés por la ciencia, la tecnología y la experimentación, en niños y niñas a partir de los 10 años.

María, que ya había participado en ediciones anteriores, compitió de forma individual en 2023 y obtuvo el primer puesto con su robot: "La categoría en la que yo participé fue Rescate de víctimas (Robot de rescate)". La competición se trata de diseñar un autómata que sea capaz de, en una situación simulada de catástrofe, sortear obstáculos y llegar a una zona de específica. Luego, el robot debe recolectar pelotas de un mismo color y llevarlas a otra zona: "El robot tiene que ser completamente autónomo. Tiene que saber dónde está ubicado y a dónde llevar las pelotas, algo bastante complicado. Lo que a nosotros se nos ocurrió, con la idea de un profesor del Instituto, fue hacer como un corral rectangular pegado al robot. Fue una idea bastante innovadora."

Con la victoria en la Roboliga 2023, María Virginia clasificó para representar a nuestro país en el mundial. Pero como la competición es por duplas, desde el IITA eligieron a Diego Salinas para acompañarla. "Diego quedó seleccionado porque vimos que tenía mucha dedicación y esmero; consideramos que se merecía el lugar y que podía aportar un valor significativo al equipo", indicó Cecilia Budeguer, coordinadora del Instituto.

RoboCup 2024, el Mundial de Robótica

"La RoboCup es una competencia que comprende diversas categorías. Se destaca por sus desafíos y aprendizaje mutuo. Por ejemplo, existe un desafío llamado Super Team Challenge, el cual nos permite formar equipos y resolver un desafío aleatorio con un equipo que no hable es nuestro idioma", explicó Salinas a TN Tecno.



Dos adolescentes salteños representarán a la Argentina en el Mundial de Robótica 2024. (Foto: IITA)

Los salteños participarán en la categoría Junior Rescue Line. Según explicó Diego, la competición consiste en dos sectores que simulan un rescate a individuos en peligro. En la primera parte, el robot debe esquivar obstáculos y un circuito sorteado en el momento, y después, simular un rescate de víctimas.

Desde que se armó la dupla, los chicos trabajan juntos en la preparación del robot que llevarán a Países Bajos: un nuevo modelo que incorpora cámaras de video con procesamiento integrado para reconocimiento de objetos. "Será una competencia bastante exigente", afirmó el adolescente. Y agregó: "Nuestra meta es conseguir el mejor puesto posible en la competencia. Son demasiados equipos, pero estamos haciendo nuestro mayor esfuerzo para terminar el robot a tiempo y con éxito".

El Mundial será duro, pero María Virginia se siente confiada: "Yo tengo bastante ilusión. Creo que vamos a quedar entre los 5 o 10 primeros". Y agregó: "Pero también tengo la expectativa de competir y volver con experiencia, nueva información y mucho más conocimiento. Espero poder aprender, es lo que más me interesa". Al respecto, Diego aclaró: "La competencia Junior no se enfoca tanto en el espíritu de la competitividad, sino en el compartir".

Aunque para ambos será la primera vez que salgan del país, el viaje al Mundial significa mucho más que la experiencia de conocer otro continente: "Creo que lo más importante es estar ahí y decir presente en nombre de toda Argentina. Cuando alguien diga 'Tal año de la competencia del Mundial de Robótica estuvo presente Argentina, innovando, desarrollando, aprendiendo, compartiendo'. Eso creo que es lo que más importa de todo esto, decir 'Argentina está ahí'. Tenemos nuestras crisis, claro, pero podemos decir que, sin embargo, desarrollamos tecnología, hacemos esfuerzos para seguir innovando y salimos adelante", afirmó María Virginia Viollaz.

"Viajar con la bandera Argentina a este Mundial de robótica, significa representar a todos aquellos niños y adolescentes del país que quieren cumplir sus sueños en la robótica. Es un orgullo para mí hacerlo y una linda oportunidad para sumar, compartir y adquirir conocimientos", finalizó Diego Salinas.

https://tn.com.ar/tecno/novedades/2024/03/11/dos-adolescentes-saltenos-representaran-a-la-argentina-en-el-mundial-de-robotica-2024/

 

jueves, 23 de septiembre de 2021

Robot reemplaza humano, humano inutil feliz

 EL TRABAJO DEL FUTURO

Las balas ya pasan cerca. El retail, (venta minorista), sigue dando pasos hacia el futuro. Carrefour ha lanzado recientemente el formato Carrefour City+, un establecimiento automatizado, sin empleados, dotado de un ecosistema de cámaras, sensores y tecnología de inteligencia artificial que permite a los clientes adquirir los productos y salir de la tienda sin pasar por la tradicional caja de pago. Este sistema ya ha sido implantado por gigantes como Amazon en Estados Unidos, país en el que se están haciendo las primeras pruebas para exportar más adelante el modelo de tienda a otros mercados.


 

     Para mis amigos orientales; Uruguay recibió propuesta formal de China para avanzar en la firma de un tratado de libre comercio. Es el pacto del elefante con la hormiga, y no se enojen conmigo. Cuando se firmó el pacto Roca-Runciman, un exaltado diputado del parlamento ingles gritó: ”Hasta los ponchos que usan los gauchos en las pampas van a ser fabricados en Manchester”. Ahora les digo a ustedes que los termos, las bombillas y los mates serán chinos.

http://reconquistatv.blogspot.com/2021/09/el-grano-del-sistema-464-aqui-mando-yo.html

 

viernes, 11 de enero de 2019

Biometría, Internet, Realidad virtual, Robots

= Humano controlado, deshumanización



Internet de los Cuerpos: Nueva y espeluznante plataforma para el descubrimiento de datos
Ene 8 Publicado por Melvecs

Los tecnócratas están pasando de recopilar datos externos sobre nosotros a recopilar datos desde nuestro interior, lo que subraya el hecho de que no existe un nivel de detalle que satisfaga a un tecnócrata. Desde el macrocosmos hasta el microcosmos, cada dato debe ser recolectado.

En la Era de la Internet de las Cosas, nos sentimos (al menos un poco) cómodos con nuestros refrigeradores sabiendo más sobre nosotros de lo que sabemos sobre nosotros mismos y nuestros relojes Apple que transmiten cada uno de nuestros movimientos.
¿Pero el internet de los cuerpos?
Sí, eso es correcto. Ha ido más allá del simple espionaje de una televisión inteligente. El descubrimiento de datos ha entrado en un nuevo reino, y nuestros cuerpos son la plataforma.
Un programa del 5 de enero en la Reunión Anual de la Asociación de Escuelas de Derecho de EE. UU. (AALS) en Nueva Orleans, titulado Internet de los organismos: Cyborgs y la ley, discutió el impacto legal, regulatorio y social de esta nueva plataforma de vida y respiración para descubrimiento de datos.

¿Internet de los cuerpos?

Lo primero es lo primero: ¿Qué es el Internet de los cuerpos?
"El Internet de los cuerpos se refiere a las implicaciones legales y políticas de usar el cuerpo humano como una plataforma tecnológica", dijo Andrea Matwyshyn, profesora de derecho de la Universidad del Noreste, que también trabaja como codirectora del Centro de Derecho, Innovación y Creatividad de Northeastern (CLIC).
"En resumen, el Internet de las cosas (IoT) se está moviendo hacia y dentro del cuerpo humano, convirtiéndose en el Internet de los cuerpos (IoB)", agregó Matwyshyn.
Junto a Matwyshyn en el panel de AALS estuvieron la moderadora Christina Mulligan, profesora de derecho y vicedecana de la Escuela de Derecho de Brooklyn; Nancy Kim, profesora de la California Western School of Law; y Robert Heverly, profesor asociado de la Escuela de Derecho de Albany. Elizabeth Rowe, profesora de derecho y directora del programa de derecho de propiedad intelectual de la Facultad de Derecho Levin de la Universidad de Florida, ayudó en el desarrollo del programa.
El Internet de los cuerpos no es simplemente una discusión teórica de lo que podría suceder en el futuro. Ya está sucediendo.
El ex vicepresidente de EE.UU., Dick Cheney, reveló en 2013 que sus médicos ordenaron que las capacidades inalámbricas de su implante cardíaco quedaran inhabilitadas por la preocupación de posibles piratas informáticos asesinos, y en 2017, la Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. retiró casi medio millón de marcapasos por cuestiones de seguridad que requieren actualización de firmware.


No se trata solo de los ex vicepresidentes y pacientes cardíacos que se están convirtiendo en parte del Internet de los Cuerpos. Matwyshyn, de Northeastern, señala que las llamadas "píldoras inteligentes" con sensores pueden reportar datos de salud desde su estómago a teléfonos inteligentes, y se está probando un implante cerebral autoajustable para tratar el Alzheimer y el Parkinson.
Entonces, ¿qué es lo que no les gusta?

Mejor con tocino?
"Estamos adjuntando todo a Internet, ya sea que lo necesitemos o no", dijo Matwyshyn, calificándolo del problema "Mejor con tocino", y señaló que, como el tocino se ha convertido en un condimento popular en los restaurantes, los chefs lo ponen en todo desde bebidas hasta los cupcakes.
"Es genial si te encanta el tocino, pero no si eres vegetariano o si simplemente no te gusta el tocino. No es una bonificación ", agregó Matwyshyn.
La analogía del tocino de Matwyshyn plantea preguntas interesantes: ¿Realmente necesitamos conectar todo a Internet? ¿Los riesgos de privacidad y protección de datos superan los beneficios?
El profesor de Leyes del Noreste divide estos dispositivos IoB en tres generaciones:
  1. Dispositivos "externos al cuerpo", como los relojes Fitbits y Apple.
  2. Dispositivos "internos del cuerpo", incluidos marcapasos conectados a Internet, implantes cocleares y píldoras digitales.
  3. Dispositivos de "cuerpo incorporado", tecnología cableada donde el cerebro humano y los dispositivos externos se funden, donde el cuerpo humano tiene una conexión en tiempo real a una máquina remota con actualizaciones en vivo.
Fiesta de chips para empleados con chips
Three Square Market, una compañía de Wisconsin, apareció en los titulares en 2017, incluida una aparición en The Today Show, cuando la empresa les puso un microchip a sus empleados, no muy diferente de lo que hacen los veterinarios con la mascota de la familia. No es sorprendente que la compañía promocionara los beneficios de implantar microchips debajo de la piel de los empleados, incluso ser capaz de agitar la mano en una puerta en lugar de tener que llevar una insignia o usar una contraseña.
CNBC informó que 50 de los 80 empleados de Three Square Market se ofrecieron como voluntarios para que se les implantaran los microchips debajo de la piel, e incluso tuvieron la llamada fiesta de chips, donde los microchips de identificación por radiofrecuencia (aproximadamente del tamaño de un grano de arroz) fueron inyectados en los empleados.
Sin embargo, ¿fueron realmente "voluntarios" los empleados?
Kim de California Western notó que el consentimiento es un tema importante para Internet de los Cuerpos y que es un problema especialmente difícil cuando IoB involucra a empleados, que dependen de sus empleadores para un cheque de pago.
Además, ella piensa que tener la fiesta de chips fue una muy mala idea.
"Creo que impide la condición de consentimiento de la voluntariedad. No deberían haber tenido una fiesta de chip en sus locales. No debería estar en el sitio donde todos sepan quién fue chipeado y quién no. Es coercitivo en su naturaleza, incluso si no es un requisito obligatorio", dijo Kim.


La telepatía podría ser una realidad… decodificando señales neuronales
10/01/2019
A nada que simplifiquemos un poco, la telepatía es posible con tecnología actual. Al menos una versión limitada de ella. Después de todo, tu cerebro es una máquina capaz de recibir información a través de diferentes plug-ins (ojos, oído, implante cortical…) y hemos diseñado tecnología para enviar información a distancia (bluetooth, impulsos de luz…).
No hablamos de las magufadas de las películas de fantasía, sino de aplicaciones existentes. Por ejemplo, con objeto de ayudar a personas con parálisis cerebral, varios investigadores publicaron en 'Plos One' su estudio 'Control cortical de una tablet para gente con parálisis' (2018). Para ello, desarrollaron una interfaz intracortical cerebro-ordenador. Y no es la única investigación en este sentido.

Así funciona el envío de información desde el cerebro
Lo hemos visto en multitud de películas y series de ficción. Varios personajes alejados entre sí son capaces de comunicarse usando el pensamiento. A veces pulsan un botón como en 'Travelers', que muestra un equipo de élite con implantes en el cuello; otras directamente 'piensan', como ocurre en 'Ghost in the Shell', película en la que los cíborgs son una realidad; y en otras ocasiones envían información de carácter sensorial (miedo, rabia, alivio…) como mostraba el episodio de 'Futurama' 'Apoyo esa emoción' usando un "chip de empatía".
En cualquiera de los casos, se logra transmitir información a distancia usando el cerebro, pero ¿es esto posible con nuestro nivel tecnológico? En los últimos años se habla mucho de la solución Neuralink de Elon Musk, pero antes que esta estaba Brain Gate, que ha conseguido con éxito recibir y enviar información a través de implantes invasivos (dentro del cráneo).
En 2005, hace más de una década, Matt Nagle se convirtió en la primera persona en controlar un brazo robótico usando una interfaz cerebro-máquina. Este tetrapléjico logró controlar un ratón de ordenador, las luces y el televisor. Ahora pensemos en cuál es la diferencia entre transmitir la información de la posición de un ratón y enviar una compleja cadena de palabras. Ninguna, ya que ambas pueden ser convertidas a binario.
De hecho, un año más tarde investigadores de la Universidad de Washington demostraron que un adolescente era capaz de jugar (con éxito) al juego Space Invaders usando simplemente un implante ECoG. Consiste en implantar electrodos en la superficie de la corteza cerebral. Es decir, es un implante parcialmente invasivo situado dentro del cráneo pero fuera del cerebro. Algo similar logró en 2018 otro equipo de la misma universidad montando una 'red social' de cerebros.

¿Cómo recibiremos el pensamiento de otros?
La respuesta a esta pregunta la confirmó Neil Harbisson, quizá la primera persona que se implantó a sí mismo un chip en el cerebro. Evidentemente con ayuda de un cirujano profesional, pero también saltándose todas las precauciones de salud y filtros de experimentación con humanos.
La ética es difusa cuando uno experimenta consigo mismo. Él quería ver en color (nació con acromatopsia) y se colocó una antena capaz de 'susurrarle' a su cerebro qué longitud de onda tenía el color que tenía ante sus ojos. Para ello, el implante vibra más o menos fuerte.
Muchos años después, y ahora sí dentro del cauce de la investigación canónica, Dennis Aabo recuperaba parcialmente el sentido del tacto (arriba). Había perdido su mano izquierda en un accidente y lo que sentía era su prótesis. Era un paciente del proyecto europeo Lifehand 2, que había logrado que su cerebro interpretase algunas señales del tacto. En 2014 logró distinguir entre una pelota de tenis y una mandarina, todo un logro de la ingeniería y medicina.
Aquí la técnica era mucho más sofisticada que con Harbisson. Usaba un sistema de retroalimentación sensorial que medía y transformaba la tensión de los tendones en pulsos eléctricos. Es algo así como 'escuchar' mediante estática la longitud de los tendones. Tras muchos ensayos, el cerebro de Dennis empezó a entender qué significaban esos pulsos. Otra manera de imaginarlo es pensar en aprender Morse a base de pitidos sabiendo lo que dicen. Al final, el cerebro acaba por interpretar la información si los patrones son coherentes.

¿Por qué no existe aún la telepatía?
Si ya tenemos tecnología para enviar y recibir patrones de información usando el cerebro, ¿por qué no existe aún la telepatía? Hay varios motivos principales, dejando el coste a un lado, y empezando porque nos falta resolución. Un implante al estilo del Brain Gate 2 puede aportarnos con una gran precisión información relativamente plana. Por ejemplo, derecha/izquierda, arriba/abajo, doblar/extender. Pero el alfabeto español tiene 27 letras, sin contar otros signos. Es significativamente más complejo de leer que nuestro cerebro.
Podemos pensar en estos sistemas como en una extremidad básica. ¿Seríamos capaces de hablar completamente usando un brazo sin mano? Usando Morse, por ejemplo, sí. Pero no es un método demasiado rápido y, además, requiere un implante cerebral. Es por eso que este tipo de investigaciones se realizan en pacientes que están incomunicados, como tetrapléjicos. De momento, los cíborgs por voluntad son tan escasos como Harbisson.
Por suerte, los cascos EEG externos ya han logrado una resolución considerable. De hecho, en 2018 empezaron a usarse equipos portátiles para monitorizar conductores de trenes en la línea de alta velocidad entre Pekín y Shanghái. La idea es poder detectar fatiga o distracciones en un empleado del que dependen cientos de vidas. Sin embargo, solo son capaces de monitorizar un conjunto limitado de variables.

Las posibilidades van más allá de 'hablar' con la mente
¿Alguna vez has sentido que a un familiar le pasaba algo aunque no estuvieses cerca? En este caso particular se trata de una casualidad: asignamos una sensación (que a veces es imaginaria) a un suceso grave. Pero ¿y si pudiésemos transmitir más que palabras? A decir verdad, el lenguaje es más complejo que otros patrones.
Antes enviaremos otro tipo de información más básica y primitiva, como sensaciones. Para imaginarlo, pensemos en el rostro de cualquier persona de la calle. Con un rápido vistazo podemos saber si la persona está molesta, feliz, distraída, tranquila, furiosa… y sin embargo sería imposible tratar de imaginar en qué está pensando.
El texto es un tipo de información compleja, mientras que las sensaciones más básicas resultan más fáciles de detectar (a nivel químico), empaquetar en una serie de impulsos y enviarlas. Por ejemplo, la empresa Beyond Verbal (arriba) lleva desde 2012 testando un método no invasivo para dar con nuestras emociones.
Todo esto sigue enmarcado dentro de la ciencia ficción, pero más por un motivo de costes que por falta de tecnología. Tampoco volvemos a la Luna, por ejemplo, aunque sabemos que sería viable. En unos años quizá baje el coste de estos sistemas y una prenda podría transmitir nuestro estado de ánimo a otra persona. Imaginemos lo que puede suponer enviar experiencias sensoriales tan agradables como las ASMR.




El sexo con un humano es peligroso: Crece la industria tecno-porno
En la feria CES de este año -que premia la innovación tecnológica- fueron preponderantes los juguetes sexuales. Entre ellos, un vibrador que imita la boca, la lengua y los dedos humanos, al que se otorgó un premio que luego le fue arrebatado por "inmoral". El tema excede lo acontecido y tiene varias aristas: ¿por qué necesitamos cada día más de los vibradores, los robots estripers y las muñecas sexuales? ¿Cómo está esto relacionado con el discurso predominante que alerta que el sexo es algo peligroso, antihigiénico, e ignora su función como un acto fundamental de comunicación, afecto y placer entre 2 personas? ¿Y qué pasa con el amor? ¿Nos estamos volviendo una sociedad con fobia al otro? La crisis de los vínculos, signo de época. ¿Qué efectos sociales tendrá la proliferación de muñecas termoplásticas serviles, con personalidades diseñadas para "amar" a sus amos incondicionalmente?
Por Urgente 24 Jueves 10 de enero de 2019
Varios cuerpos de silicona en el proceso de convertirse en muñecas sexuales de la marca RealDoll. /Foto:CNN

La feria anual CES (Consumer Electronics Show) en Las Vegas, es la más grande en tecnología del consumidor en el mundo.
Cada año, elige los productos más innovadores en este ámbito y les otorga premios. Este año, el rubro de los juguetes sexuales del futuro dominó la feria, que es producida por la Asociación de Tecnología del Consumidor (CTA, según sus siglas en inglés).
Entre las innovaciones, se sitúan un club de estriptis virtual y un "masajeador personal", que se puede controlar desde tu reloj inteligente.
El "Strip Club" de la productora audiovisual Naughty America permite a las personas colocar hologramas de estríperes virtuales masculinos o femeninos en el espacio que los rodea. 
La aplicación "Strip Club" de Naughty America. /AFP
La startup OhMiBod, por otro lado, presenta un vibrador que se maneja mediante una app en los relojes inteligentes de Apple.
Según la firma británica de juguetes sexuales, MysteryVybe, se prevé que el mercado de artículos sexuales crecerá a US$ 37.200 millones para 2022.
Pero la nota de la feria la dio un vibrador manos libres llamado Osé, que utiliza tecnoogía microrrobótica para imitar la sensación de boca, la lengua y los dedos humanos.
El producto creado por la startup Lora DiCarlo, ganó un Premio de Innovación CES este año. Pero el galardón le fue posteriormente arrebatado, explica el diario El Espectador, y su exhibición fue prohibida luego de que se considerara que no se ceñía a las reglas. Los administradores de la organización, publica Gizmodo, consideraron que el vibrador era "inmoral" y por lo tanto inelegible. "El producto referenciado no entra en ninguna de nuestras categorías existentes de productos y no debería haber sido aceptado en el Programa de Premios a la Innovación", dijo un portavoz a Gizmodo. "CES no tiene una categoría de juguetes sexuales. La CTA había comunicado esta posición a Lora DiCarlo desde hace casi 2 meses y nos hemos disculpado con ellos por el error."
El tema de los juguetes sexuales excede a lo sucedido con el premio que la CTA otorgó y luego arrebató al vibrador que emula la boca humana.
Existe una tendencia cada vez mayor a condenar los vínculos humanos y la sexualidad como pelirgosos y por lo tanto, deben ser evitados. La revista Psychology Today destaca en una nota que la proliferación de muñecas sexuales -y su derivación actual en robots con inteligencia artificial-, puede representar una forma de reemplazar las relaciones humanas con relaciones con robots.
Matt McMullen comenzó con su negocio de muñecas sexuales en 1997 y hoy su empresa RealDoll es un negocio multimillonario que vende más de 10 muñecas por semana en USA. ¿Por qué hay tanta gente interesada en adquirir algo así? Así describió McMullen a sus clientes en entrevista con la revista Vice: "Algunos están muy solos y por una u otra razón no tienen el deseo ni la habilidad para formar un víncula real con alguien. Algunos son víctimas de las circunstancias: o algo les pasó, o les rompieron el corazón, o perdieron a un ser querido por una enfermedad. No quieren necesariamente empezar una nueva relación."
Julie Carpenter, una experta en interacciones entre humanos y robots de la Universidad de Washington, dijo a Forbes: "La línea de fondo es que estas interacciones entre humanos y robots con inteligencia artificial son transacciones y no son recíprocas, y por lo tanto no es sano para la mayoría de la gente depender de ellas como un medio a largo plazo de sustituir los lazos afectivos orgánicos, de ida y vuelta, o como un reemplazo de las relaciones entre humano y humano."
Asimismo, el experto Matthias Scheutz, de la Universidad de Indiana, argumenta que crear muñecas con inteligencia artificial serviles, con personalidades domesticadas que aman a sus amos incondicionalmente, es dañino para la sociedad y los usuarios. "El comercio 'sexual' (violación), que permite a las personas usar a los seres humanos como objetos ha transformado al 'sexo' de algo que 2 personas experimentan juntas, a algo que probablemente haga que veamos un crecimiento de la prostitución, el tráfico y la pornografía", dijo Kathleen Richardson de la Uinversidad De Montfort, fundadoras de la Campaña contra los Robots Sexuales. McMullen, en cambio, defendió a sus muñecas alegando que habrá una merma en el tráfico humano y la prostitución gracias a sus muñecas.


¿Evitar a las mujeres a toda costa?


La idea de que las mujeres han de ser creídas en todo caso se ha extendido lo bastante como para que muchos varones prefieran no correr el mínimo riesgo
TOMAMOS INICIATIVAS con gran alegría y con prisas, olvidando que nadie es capaz de prever lo que provocarán a la larga o a la media. No pocas veces medidas “menores” y frívolas, o autocomplacientes, han desembocado en guerras al cabo de no mucho tiempo. Los impulsores de las medidas nunca se lo habrían imaginado, y desde luego se declararán inocentes de la catástrofe, negarán haber tenido parte en ella. Y sin embargo habrán sido sus principales artífices.
Sin llegar, espero, a estas tragedias, el alabado movimiento MeToo y sus imitaciones planetarias están cosechando algunos efectos contraproducentes, al cabo de tan sólo un año de prisas y gran alegría. Había una base justa en la denuncia de prácticas aprovechadas, chantajistas y abusivas por parte de numerosos varones, no sólo en Hollywood sino en todos los ámbitos. Ponerles freno era obligado. Las cosas, sin embargo, se han exagerado tanto que empiezan a producirse, por su culpa, situaciones nefastas para las propias mujeres a las que se pretendía defender y proteger. El feminismo clásico (el de las llamadas “tres primeras olas”) buscaba sobre todo la equiparación de la mujer con el hombre en todos los aspectos de la vida. Que aquélla gozara de las mismas oportunidades, que percibiera igual salario, que no fuera mirada por encima del hombro ni con paternalismo, que no se considerara un agravio estar a sus órdenes. Que el sexo de las personas, en suma, fuera algo indiferente, y que no supusieran “noticia” los logros o los cargos alcanzados por una mujer; que se vieran tan naturales como los de los varones.
Leo que según informes de Bloomberg, de la Fawcett Society y del PEW Research Center, dedicado a estudiar problemas, actitudes y tendencias en los Estados Unidos y en el mundo, se ha establecido en Wall Street una regla tácita que consiste en “evitar a las mujeres a toda costa”. Lo cual se traduce en posturas tan disparatadas como no ir a almorzar (a cenar aún menos) con compañeras; no sentarse a su lado en el avión en un viaje de trabajo; si se ha de pernoctar, procurar alojarse en un piso del hotel distinto; evitar reuniones a solas con una colega. Y, lo más grave y pernicioso, pensárselo dos o tres veces antes de contratar a una mujer, y evaluar los riesgos implícitos en decisión semejante. El motivo es el temor a poder ser denunciados por ellas; a ser considerados culpables tan sólo por eso, o como mínimo “manchados”, bajo sospecha permanente, o despedidos por las buenas. La idea de que las mujeres no mienten, y han de ser creídas en todo caso (como hace poco sostuvo entre nosotros la autoritaria y simplona Vicepresidenta Calvo), se ha extendido lo bastante como para que muchos varones prefieran no correr el más mínimo riesgo. La absurda solución: no tratar con mujeres en absoluto, por si acaso. Ni contratarlas. Ni convertirse en “mentores” suyos cuando son principiantes en un territorio tan difícil y competitivo como Wall Street. En las Universidades ocurre otro tanto: si hace ya treinta años un profesor reunido con una alumna dejaba siempre abierta la puerta del despacho, ahora hace lo mismo si quien lo visita es una colega. Los hay que rechazan dirigirles tesis a estudiantes femeninas, por si las moscas. En los Estados Unidos ya hay colleges que imitan al islamismo: está prohibido todo contacto físico, incluido estrecharse la mano. Como en Arabia Saudita y en el Daesh siniestro, sólo que allí, que yo sepa, ese contacto está sólo vedado entre personas de distinto sexo, no entre todo bicho viviente.
Parece una reacción exagerada, pero hasta cierto punto comprensible si, como señaló la americana Roiphe en un artículo de hace meses, se denuncia como agresión o acoso pedirle el teléfono a una mujer, sentarse un poco cerca de ella durante un trayecto en taxi, invitarla a almorzar, o apoyar un dedo o dos en su cintura mientras se les hace una foto a ambos. No es del todo raro que, ante tales naderías elevadas a la condición de “hostigamiento sexual” o “conducta impropia” o “machista”, haya individuos decididos a abstenerse de todo trato con el sexo opuesto, ya que uno nunca sabe si está en compañía de alguien razonable, o quisquilloso y con susceptibilidad extrema. El resultado de esta tendencia varonil, como señalaban los mencionados informes, es probablemente el más indeseado por las verdaderas feministas, y llevaría aparejado un nuevo tipo de discriminación sexual. Se dejaría de trabajar con mujeres, de asesorarlas y aun de contratarlas no por juzgarlas inferiores ni menos capacitadas, sino potencialmente problemáticas y dañinas para las propias carrera y empleo. Si continuara y se extendiera esta percepción, acabaríamos teniendo dos esferas paralelas que nunca se cruzarían, y, como he dicho antes, el islamismo nos habría contagiado y habría triunfado sin necesidad de más atentados: tan sólo imbuyéndonos la malsana creencia de que los hombres y las mujeres deben estar separados y, sobre todo, jamás rozarse. Ni siquiera codo con codo al atravesar una calle ni al ir sentados en un tren durante largas horas. 




En este restaurante indio los meseros son robots
Se ha convertido en una verdadera atracción turística
26 de diciembre de 2017 Por ELNUEVODIA.COM
Los “robots meseros” llevan los alimentos a las mesas que recibieron una orden originadas de las tablets localizadas en las mesas. (YouTube)
El servicio restaurantero podría dar un giro radical y completamente innovador alrededor del mundo. La manera de proporcionar el servicio a los comensales en la forma tradicional podría ser parte del pasado, si se toma el ejemplo de un restaurante de la India.
Localizado en la ciudad de Chennai, al sur de aquel país asiático, el establecimiento de nombre ‘Robot’ creo un nuevo sistema de trabajo que consiste en la implementación de “robots meseros”, quienes ofrecen sus servicios de manera original y atractiva al público asistente.
‘Robot’ ofrece todo un espectáculo a la hora de la comida, ya que mediante el uso de Tablets, las personas podrán realizar su pedido directamente a la cocina, y de esta manera los humanoides motorizados puedan llevar los alimentos a la mesa que originó la orden.
Mediante un video, se puede apreciar entre otras cosas la impresión y sorpresa de la gente que acude a este peculiar sitio para comer, donde los robots cargan diferentes bandejas de comida, mismas que llevan hasta las mesas donde se asignaron los pedidos.
Finalizados los alimentos, estos mismos robots tienen la capacidad de ejecutar labores de limpieza y retirar los platos sucios. Sin embargo, siempre bajo la supervisión de un ser humano para solucionar cualquier inconveniente que pueda presentarse.
Este restaurante que llevaba años de operación en la manera tradicional decidió cambiar su formato con la intención de atraer a muchos más comensales, hecho que logró por completo, ya que no sólo reciben visitas de personas de la propia ciudad, sino que aumentó de manera considerable la asistencia de turistas.

 

Así es el sistema de créditos sociales chino: te vigilan y puntúan para controlar qué puedes hacer
02/01/2019 Tania Alonso
“Queridos pasajeros: aquellos que viajen sin billete serán amonestados de acuerdo a la regulación pertinente”. Escuchar esta frase es habitual en cualquier vagón de tren del planeta. Sin embargo, todo cambia cuando a través de la megafonía la voz femenina prosigue: “Y su comportamiento será grabado en el sistema de información de créditos. Para evitar un registro negativo de crédito personal, por favor respete las normas”.
El Sistema de Créditos Sociales chino da una puntuación a cada ciudadano en función de su estilo de vida, su comportamiento en espacios públicos o lo que compra por internet. Esta puntuación marca su posición en la escala social del país y determina si podrá hacer o no gestiones tan habituales como reservar un billete de avión. Para recabar datos de todos sus ciudadanos, el Gobierno chino ha comenzado un despliegue de tecnología por todo el país.
Here's a dystopian vision of the future: A real announcement I recorded on the Beijing-Shanghai bullet train. (I've subtitled it so you can watch in silence.) pic.twitter.com/ZoRWtdcSMy
— James O'Malley (@Psythor) October 29, 2018
Cámaras de videovigilancia con inteligencia artificial
La base de este despliegue la forman los cientos de millones de cámaras instaladas por todo el territorio. Están en todas partes: semáforos, autobuses, aeropuertos y hasta en las tiendas. En la ciudad de Shenzhen, por ejemplo, las cámaras pueden detectar si alguien cruza en rojo o fuera del paso de cebra. El algoritmo identifica al infractor y registra este comportamiento negativo en su perfil personal del sistema de puntos. Pero no se queda ahí: acto seguido muestra su identidad y su foto en una pantalla a la vista de todo el mundo.
Detrás de este rígido sistema se encuentra la inteligencia artificial, aplicada y desarrollada por diferentes empresas tecnológicas. Una de ellas es Yitu, fundada en 2012. Gracias a su sistema Dragonfly Eye, que facilita el reconocimiento de vehículos mediante la lectura de las matrículas, el Gobierno chino registra infracciones de tráfico y maniobras ilegales.
La tecnología del país asiático puede, también, controlar a los trabajadores de los medios de transporte público. Gracias a cámaras con tecnología biométrica instaladas en los autobuses, por ejemplo, pueden interpretar los gestos de los conductores para saber si están distraídos o cansados. Algunos policías están equipados, por otro lado, con gafas inteligentes dotadas de inteligencia artificial que identifican a los ciudadanos. Tienen acceso a información como su dirección, su ocupación o su historial de internet.
Imposible engañar al Gran Hermano
Lo que empezó como un sistema biométrico para reconocer e identificar rasgos faciales ha dado un paso más. La startup Watrix ha desarrollado un software que permite identificar a las personas por su forma de andar a una distancia de hasta 50 metros, aunque se cubran la cara o caminen de noche. Según la propia empresa, la tasa de reconocimiento de dicho software puede alcanzar el 94%.
Big Data para 1.300 millones de habitantes
Una de las claves del éxito de estos sistemas es, precisamente, la gran cantidad de datos que manejan y de los que se nutre la inteligencia artificial. China cuenta con una completa base de información de sus ciudadanos. Esta incluye datos de biometría, huellas dactilares e información del historial de internet y las compras de cada individuo. Entre otras muchas cosas y con un objetivo: juzgar si son o no unos ciudadanos fiables.
Dragonfly Eye, el algoritmo que usa la la empresa Yitu para identificar vehículos, maneja también información biométrica. Para ello, trabaja con millones de fotografías de ciudadanos chinos y extranjeros que son retratados cuando entran en el país.
Sesame Credit, el ala financiera de Alibaba, otorga información de los hábitos de consumo de sus usuarios al sistema de crédito social. “Alguien que juega a videojuegos durante 10 horas al día, por ejemplo, sería considerado una persona ociosa, y alguien que compra pañales con frecuencia será considerado como un padre, quien en general es más probable que tenga un sentido de responsabilidad”, señaló Li Yingyun, director de tecnología de Sesame, a la revista china ‘Caixin’.
Todo empieza por internet
Gran parte de los datos que maneja el sistema de crédito social provienen del historial de internet de los ciudadanos chinos. El Gobierno les exige tener una aplicación de vigilancia en sus teléfonos con la que controla su actividad. Analizan sus compras, las páginas que visitan o el tiempo que dedican a “acciones frívolas” como jugar a videojuegos.
Este sistema recuerda a ‘Nosedive’, el primer capítulo de la tercera temporada de ‘Black Mirror’. Al igual que en la serie, recibir calificaciones bajas tiene consecuencias negativas para los ciudadanos chinos. Uno de los castigos que pueden recibir es ver reducida la calidad de su conexión a internet. Algunos se han visto vetados a la hora de comprar un billete de avión o de tren. Otros no han podido realizar gestiones por la baja puntuación de sus familiares. Y aunque por ahora el Sistema de Créditos Sociales es incipiente, Pekín planea tenerlo en pleno funcionamiento en 2020.
 



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