Me asombra la ignorancia desplegada en otras respuestas, ni siquiera se toman la molestia de hacer una búsqueda rápida antes de hacer afirmaciones.
Perú no fue el único en sus apoyos a Argentina, ni mucho menos el único en enviar armamento.
Brasil cerró sus puertos y espacio aéreo a los ingleses, los que eran interceptados en caso de acercarse. Cuando un Vulcan pidió ingreso por problemas, lo capturaron y devolvieron después sin sus armas.
Vulcan capturado por Brasil
Libia e Israel enviaron municiones, misiles, y repuestos, especialmente los israelíes con partes para los A-4 y Dagger.
Israel también proveyó inteligencia sobre los movimientos británicos y cualquier cosa que el Mossad supiera.
España se opuso a las sanciones.
Francia "congeló" cooperación militar, pero no obligó a su personal en Argentina a volver. Extraoficialmente debían completar el trabajo con la Armada para probar los Exocet y hundir barcos ingleses, para disfrute de Francia y buena campaña de ventas. Al siguiente mes de la terminación del conflicto resumieron toda cooperación y siguieron vendiendo.
Francia también intentó vender Exocets a Perú y Libia para que se triangularan a Argentina, pero la presión Inglesa tras descubrirlo fue muy grande. Era muy fácil descubrirlo, dado que los AM-39 Exocet solo podían ser usados en el Super Etendard, avión de ataque naval que solo Francia y Argentina tenían en el mundo. Fue luego del éxito propagandístico alcanzado en la guerra que Aerospatiale adaptó muchos otros tipos de aviones para usarlos.
El Vaticano también intentó conseguir Exocets en el mercado negro, posiblemente adquiriendo los misiles desarmados por piezas de la fábrica sin declarar, con el buen visto de Paris. Razón por la cual la Thatcher amenazó a Miterrand con que si encontraban un Exocet fuera de Francia, sabrian que habían sido ellos.
Venezuela, Cuba, Nicaragua, y El Salvador, ofrecieron soldados rechazados por la Junta Militar.
La Unión Soviética ofreció 100 MIG-21 con entrega inmediata.
Cientos de oficiales y veteranos de Sudáfrica ofrecieron enrolarse en el Ejército Argentino y pelear en Malvinas.
NASA proveyó fotos satelitales de satélites meteorológicos del programa LANSAT de la NOAA en que Argentina era socia. Como no eran militares el Presidente de USA no pudo bloquearlas ni fue notificado. La cuestión fue que la resolución no era suficiente para ver barcos en el mar, pero si para ver las grandes estelas dejadas por buques en formación, y así se detectaron varias posiciones por la inteligencia Argentina, con lo cual, luego fue posible hacer una exploración expedita del área para realizar ataques.
Un 2 de abril, el Estado argentino iniciaba un camino de heroísmo dejando en él la vida, sangre, frustraciones e ilusiones de nuestro pueblo.
Heroísmo que fuera macabramente utilizado por la inteligencia británica en cumplimiento de la revalorización y actualización del Tratado de Amistad Comercio y Navegación de 1825.
Vencer a la República Argentina en la Guerra de Malvinas era el hecho internacional que Gran Bretaña necesitaba para imponernos los Tratados de Madrid del 15 de febrero de 1990, de Londres del 11 de diciembre de 1990 y el de Washington de 14 de noviembre de 1991.
Sin guerra previa no había causa para los tratados de paz firmados a consecuencia de ella. Los términos de tales Tratados son tan leoninos que bien fueron calificados como el Tratado de "Versalles" argentino.
Nuestro país, que en virtud de su brutal Deuda Externa se encontraba sometido a la Ley del Acreedor, a partir de tales Tratados quedo también sometido a la Ley del Vencedor.
Hubo un siniestro personaje que fue el continuador de la política de sumisión económica, fue el presidente del Banco Central de Martínez de Hoz, el Canciller de Menem que gestó estos tratados, el ministro de Economía de Menem que ejecutó la letra de expoliación de los mismos, fue quién además tuvo el desparpajo de candidatearse como presidente de los argentinos en elecciones pasadas: el desvergonzado Domingo Cavallo.
A partir de la firma de tales Tratados el accionar de Inglaterra sobre Malvinas se intensificó ostensiblemente.
El Imperio Británico las considera de su exclusiva propiedad.
No solo a Malvinas, Georgias, Sándwich y mares adyacentes, sino también al espacio del continente Antártico que desde hace 106 años los argentinos ocupamos en forma ininterrumpida. Del que los salteños tenemos el honor que un comprovinciano haya sido el primero en llegar hasta su corazón geográfico y magnético.
Al decir de don Eduardo Lualdi, "en lo referente a la cuenca petrolera de Malvinas, Gran Bretaña logró su cometido".
Esto es: que Gran Bretaña logró lo que quería, ser reconocido como País Ribereño, su consideración como tal por un organismo internacional.
En pos de tal reconocimiento y aniquilando el concepto de soberanía, se instaló en el criterio funcional argentino la idea de la "Complementariedad". Es decir que nuestros gobernantes abdicaron de la esencia soberana por nuestros territorios, y la reemplazaron por su ya harto conocida concepción usuraria, mezquina y acomodaticia de alentar la esperanza de "prenderse" en el negocio petrolero junto a los británicos.
La soberanía no existe. Lo vigente son los posibles futuros negociados. Los que elegantemente denominaron los "intereses comunes" entre los británicos y argentinos.
La presidente parece olvidar lo anunciado en abril de 2009: "en setiembre se publicitarán los logros en el tema de la plataforma submarina producto del concienzudo estudio efectuado y presentado en tiempo y forma a la Copla".
Nos engañó.
De nuestra presentación, nadie sabe nada. Lo real son las concretas e irrefutables acciones del Imperio Británico militares y comerciales de explotación petrolera.
La única acción jurídica valedera que debe efectuar el Estado Argentino es: la Denuncia internacional de los tratados firmado como consecuencia de la guerra de Malvinas, el Tratado de Madrid del 15 de febrero y el de Londres de 11 de diciembre de 1990. Las ficticias y lacrimosas notitas de la Cancillería o las ironías de la Malvinera presidente solo tienen un bochornoso efecto.
Para el Imperio Británico el "tema argentino" es algo ya resuelto. Ni nos consideran. No existimos. Al extremo que ni siquiera accederán a incorporar a nada importante de la denominada complementariedad de intereses comunes, a la caterva corrupta de personajes cómplices de la administración gubernamental. En este terreno el presidente chileno Piñeras sí tiene puesto sus publicitados objetivos, a los que adicionará una profunda reorganización de las fuerzas armadas.
Hoy el Imperio Británico tiene otras preocupaciones mucho más importantes que el chiquero argentino de chanchos, pollos y pingüinos.
El Imperio Británico se encuentra preparando la defensa a ultranza del último reservorio energético del planeta del que se auto titula dueño exclusivo y absoluto.
Las declaraciones del ministro de Defensa Británico Bob Ainsworth al proponer una revisión de la estrategia de Defensa del Reino Unido, difundidas por el Financial Times el 4 de febrero del año pasado son más que elocuentes y seriamente preocupantes: "El Reino Unido tendrá probablemente que operar dentro de coaliciones internacionales en futuros conflictos para conseguir una mayor capacidad defensiva". "Debe estar preparado para trabajar estrechamente con aliados extranjeros". "Anticipar un amplio abanico de amenazas, desde ciberataques hasta posibles conflictos por recursos naturales". "Deben ser flexibles para actuar en defensa de los intereses nacionales en conflicto en lugares a menudo muy lejanos". El mensaje estaba dirigidos a los aliados europeos. En clara advertencia a Rusia y países orientales con vocación antártica.
Hoy los acontecimientos de Libia son un claro reflejo de lo expuesto.
El Sur Argentino es lo que se describe como la última repartija de territorios marítimos de la historia del planeta, donde jugaría un papel clave el integrante del Commonwealth que armó una ultra moderna maquinaria bélica: el Estado Australiano. Formalizando una expansión de su territorio llevará a la desestabilización los mecanismos legales internacionales lo que convertiría a la lucha por los recursos naturales en una peligrosa guerra global. (Global research 6/5/2009 Australian Military Buildup And the Rise Of Asian Nato)
A lo expuesto se suma la incorporación de todo el territorio dentro de lo que es la Provincia de Tierra del Fuego, Islas y Antártida. Se agrega que, con la provincialización de los recursos naturales de suelo y subsuelo de las provincias, se deja en manos de la Gobernadora Fabiana Ríos, el manejo discrecional de todo el territorio continental, plataforma submarina, islas y Antártida que nos pertenece a todos los argentinos.
Licenciado en Administración y Finanzas y experto en Deuda Pública y Externa, Héctor Giuliano, se despachó contra la política económica y financiera del gobierno de Javier Milei, al referir que “los hechos están demostrando que todo el triunfalismo del gobierno de Milay se está estrellando contra la realidad. Esto es una realidad, el gobierno vende un discurso triunfalista, dice estamos llevando a cabo la transformación más revolucionaria y exitosa de la historia argentina, tenemos el mejor ministro de Economía de la historia y del mundo, estamos haciendo una revolución, se gasta en autologios con un triunfalismo excesivo y cuando vamos a la realidad nos encontramos con una economía en recesión, una deuda creciente, problemas que no se solucionan”
“Estamos en el epicentro de una nueva y grave crisis de deuda pública”, afirmó a Conclusión el especialista y agregó “como ocurre periódicamente desde hace 50 años, la Argentina, está metida en una trampa insoluble de endeudamiento perpetuo. Quiere decir esto, que vive renovando los vencimientos de capital y mientras tanto pagando cada vez más intereses”.
Giuliano analizó los hechos y subrayó los riesgos potenciales: “El episodio más reciente lo tuvimos el jueves, vencían 9.2 billones de pesos de títulos públicos. Hay que aclarar que el stock de deuda actual es de 484 mil millones de dólares, solamente en cabeza del Estado Central, de eso Argentina está renovando permanentemente por quincena licitaciones de deuda por un promedio que va entre los 6 y como paso ayer 9 billones de pesos, quiere decir que el gobierno se la pasa renovando deuda con el viejo y permanente esquema de que se retiró bono viejo y entregó bono nuevo. No canceló, no amortizó un centavo de capital”.
20 dic 2023 Ex Profesor de la UBA, en Derecho Economico, ex Director de Difusion, ex Secretario Tecnico de la Presidencia de la Nacion 1973-1976, ex Secretario Privado de la Presidente 1974-1976. Ex Profesor de la UNLZ en la Catedra 2ª Estructura Economica Argentina.
Este video demuestra cuales son los intereses de habitar las islas, ¿se puede mejorar la vida de las personas y hacerlas más prosperas? SEGURO QUE SI. pero la evidencia de los intereses supera el pensamiento común argentino, que está impedido de usar el sentido común en detrimento de un cómodo apaciguamiento legal.
Malvinas sirve los intereses estratégicos del Reino Unido y EE. UU ¡NADA MÁS!
síntesis del consultor internacional
adrian salbuchi 2012
A medida que se acerca el próximo 2 de abril -trigésimo aniversario de la Guerra de Malvinas- los medios de prensa occidentales propagan noticias sobre supuestas «crecientes tensiones entre Gran Bretaña y Argentina».
La verdad, sin embargo, es que los británicos meramente necesitan reconfirmar urbi et orbi su soberanía sobre aquellas islas desoladas, barridas por el viento, ricas en petróleo y estratégicamente ubicadas del Atlántico Sur.
De manera que cuando Reino Unido despachó su destructor más potente -el modernísimo 'HMS Dauntless'- y un submarino nuclear a las Malvinas, seguramente aguardaban con jocosa expectativa la previsible reacción de la presidente argentina Cristina Fernández de Kirchner.
Pues mientras que a lo largo de las últimas tres décadas los británicos se dedicaron a erigir una poderosa base militar nuclear en Malvinas que sirve los intereses estratégicos del Reino Unido y EE. UU. en la región, como castigo por haberse atrevido a recuperar esas Islas en 1982, a la Argentina se le impuso una «democracia» de corte estadounidense controlada por el poder del dinero.
De forma tal que desde que la «democracia» regresó a Argentina en 1983, sus sucesivos gobiernos han ido de mal en peor, hundiendo al país cada vez más.
Desde el presidente Raúl Alfonsín (que condujo al país directamente a un colapso hiperinflacionario en 1989), pasando por los presidentes Carlos Menem (quien de la mano de su ministro de Relaciones Exteriores, luego de Economía y miembro de la Comisión Trilateral, Domingo Cavallo, desmanteló la economía y las Fuerzas Armadas); Fernando de la Rúa (quien en 2001 arrastró al país a ciegas al peor colapso financiero de su historia…¡y lo trajo de vuelta a Cavallo!); Eduardo Duhalde; hasta Néstor Kirchner y su hoy sucesora-esposa elegida «a dedo» por él mismo: Cristina Fernández de Kirchner.
En verdad, los Kirchner simpatizan tanto con los grupos terroristas de los años setenta cuya violencia preparó el camino para el golpe militar de 1976, que muchos de sus miembros hoy ocupan cargos relevantes en su gobierno.
Estos sucesivos gobiernos de la «democracia» tienen algo en común: han mantenido en alto dos banderas clave en total alineamiento con los intereses y objetivos de los Dueños del Poder Global:
1) JAMAS investigaron el origen mayormente ilegítimo de la gigantesca deuda externa argentina contraída bajo el régimen cívico-militar que usurpó el poder entre 1976 y 1983. Dicha deuda debiera ser repudiada como «Deuda Odiosa» según las leyes internacionales; y, para asegurarse que lo que arriba indicado jamás se haga y que los Dueños del Poder Global mantengan su control integral sobre el país.
2) DESMANTELAR SUS FUERZAS ARMADAS. Esto ha sido casi plenamente logrado; hasta tal punto que hoy la credibilidad y capacidad disuasiva militar argentina es nula; no sólo ante Gran Bretaña (y EE. UU.) contra quienes luchamos en 1982, sino ante vecinos tradicionalmente aliados con Gran Bretaña y EE. UU. como Brasil y Chile, quienes sí mantienenfuerzas armadas modernas, profesionales y creíbles.
De manera que cuando la presidenta Kirchner habló por cadena nacional de radio y televisión para anunciar lo qué su Gobierno hará ante la renovada agresión colonialista británica, ella dijo que:
1) Argentina denunciará el «colonialismo» británico ante la ONU (...los ingleses sólo son colonialistas desde hace unos cinco siglos…),
2) El Gobierno argentino divulgará el contenido del «Informe Rattenbach» redactado hace casi treinta años por un general fallecido, en el que demuestra que la junta militar liderada por el General Leopoldo Galtieri cometió un cúmulo de errores políticos, diplomáticos, militares y estratégicos (¡como si no nos hubiéramos enterado de ello!), y
3) Argentina jamás, jamás contemplará acciones militares contra el Reino Unido en Malvinas (¡cómo si tuviéramos capacidad para hacerlo!).
Todo esto sonó como música para los oídos británicos...
Pero, ¿porqué tanto ruido y justo ahora? De lo que se trata -y siempre se ha tratado- es de preservar cuatro objetivos geopolíticos anglo estadounidenses:
1) Preservar su poderío geopolítico sobre el Atlántico Sur;
2) Proyectar el poderío angloestadounidense sobre la Antártida, dónde los reclamos territoriales del Reino Unido y EE. UU. se superponen con similares reclamos de la Argentina (que prácticamente se ha retirado del Continente Blanco), y Chile (que no constituyen problema por ser un tradicional aliado del Reino Unido);
3) Proyectar el poderío estadounidense y británico sobre la inmensamente rica y peligrosamente sub-poblada Patagonia Argentina, cuyas costas miran hacia las Islas Malvinas, y -último pero no menos importante-.
4) ¡Petróleo!
El petróleo es siempre un factor clave para las «democracias occidentales», que sus obedientes multimedios globales procuran desenfatizar. Sea en Libia, Irak, Irán, Afganistán, Venezuela o... en el Atlántico Sur…
Recientes estimaciones indican que en la plataforma continental debajo del Mar Argentino, de cuyas aguas relativamente poco profundas sobresalen las Islas Malvinas, existen reservas por unos 8.300 millones de barriles de petróleo. Una cifra tres veces superior a las reservas británicas, colocándolas en el decimoquinto lugar de las reservas petrolíferas mundiales.
No habrá entonces de sorprender los miles de millones de libras esterlinas y dólares que se están canalizando para explotar el petróleo malvinense, tan importante en momentos de crecientes tensiones en Medio Oriente y en el Golfo Pérsico. Gigantescas petroleras como Hess, Noble y Murphy (EE. UU.), Cairn Energy, Premier Oil (Reino Unido) y, Anadarko Oil de Houston, están operando a toda marcha.
Anadarko es un caso interesante: cuenta en su directorio con el General Kevin Chilton (ex comandante militar del Comando Estratégico Militar de EE. UU.) y el ex funcionario del Pentágono, Preston M. Geren III.
A su vez, la firma Rockhopper UK Exploration, anunció que ha hallado reservas estimadas en unos 700 millones de barriles cerca de las costas malvinenses.
Dicen algunos observadores agudos, residentes en las costas patagónicas argentinas, que tras los «anuncios» de Cristina Fernández de Kirchner del martes 7 de febrero, cuando el viento sopla desde las Islas Malvinas casi pueden oírse las risas británicas…
En verdad, el más fundamental sentido común geopolítico indica que mantener fuerzas armadas creíbles resulta absolutamente vital para todo país que se respete a sí mismo. No para atacar a nadie -eso hay que dejárselo a EE. UU., Reino Unido, la OTAN e Israel, que lo hacen permanentemente- sino como defensa y disuasión ante, precisamente, esos mismos países.
En el caso de la Argentina, Inglaterra tiene malos antecedentes ya que -a lo largo de los últimos trescientos años- trató repetidamente de invadir a ese país. En realidad, Cristina Fernández de Kirchner solo hizo aquello que todos los políticos argentinos hacen con inusitado talento: o sea, nada. Pues los «anuncios» de Kirchner del martes pasado no solo fueron aplaudidos por su propio partido, sino por la casi totalidad de la mal llamada «oposición». Claramente, ella no es la única responsable.
Por allá por el año 1990, bajo el presidente Carlos Menem, Argentina suscribió lo que muchos en ese país consideran su «Tratado de Versalles», en alusión a similar tratado devastador impuesto en 1919 sobre una derrotada Alemania por Reino Unido, Estados Unidos y Francia.
Domingo Cavallo, ministro de Relaciones Exteriores de Menem, negoció la rendición incondicional argentina ante Gran Bretaña, suscribiendo un tratado convertido en Ley No. 24.184 por casi unanimidad en el Congreso argentino el 11 de diciembre de 1990. Mediante el mismo, Argentina abría su economía a la desregulación, privatización y endeudamiento irrestrictos, y desmantelaba sus Fuerzas Armadas, especialmente en la crítica zona patagónica. Poco tiempo después, se suscribieron tratados similares con EE. UU. y la Unión Europea.
La realidad es que hoy Argentina no es un país soberano, ya que la independencia nacional presupone que existe la voluntad de ser libres; aún ariesgo de ir a la guerra. En verdad, el último bastión de la soberanía nacional de todo país son sus fuerzas armadas. ¡No así en el caso de la República Argentina! Pues al no disponer de fuerzas armadas creíbles, más que una nación «soberana e independiente», Argentina es meramente un país «aún no invadido».
Pues si mañana se decidiera en Londres, Washington, Brasilia, Santiago, la OTAN o Tel Aviv llevar a cabo alguna intervención militar contra Argentina, no habría absolutamente nada que ese país pudiera hacer para evitarlo.
La irresponsable teatralización ya ocasionó desmentidas de países del Caribe Antigua, Dominica, Barbuday Uruguay modificaron su posición frente a las medidas anti-malvinas de Argentina. Mientras tanto Chile tradicional aliado británico y Brasil aguardan expectantes.
La crisis del huevo: los productores españoles están
“tranquilos” y advierten
de que el aumento de precios se produce en la última etapa
de la cadena
Los informes del Ministerio de
Agricultura, Pesca y
Alimentación muestran que, en el último año, el precio del
producto en origen
ha aumentado cerca del 30%
Foto
de Archivo: Aves de corral dentro de un gallinero en una granja
avícola privada
en un rancho en Río de Janeiro, Brasil. 2 de junio 2023.
REUTERS/Ricardo Moraes
El precio de los
huevos ha aumentado un 25% en España, según datos de
la Organización de
Consumidores y Usuarios. Concretamente, apuntan desde ASAJA. Los
huevos de
jaula han subido un 11,10%, mientras que los de suelo han
aumentado un 18,11%,
y la mayor parte de este incremento ha ocurrido en el último
mes. Desde
febrero, los huevos de gallinas en jaula han experimentado un
aumento cercano
al 20%, mientras que los huevos de gallina criadas en suelo han
subido más del
24%.
Se trata de unos incrementos que se achacan,
principalmente,
a lagripe
aviar. La también conocida como enfermedad del pollo
ha causado el sacrificio,
desde el pasado mes de octubre, de entre 12 y 14 millones de
gallinas, lo
que ha llevado a los países más afectados a buscar el producto
fuera de su
territorio, y lo que ha aumentado los controles europeos para
evitar su
propagación.
Uno de los países elegidos para ello es
España. Nuestro país
no ha registrado ningún caso de influenza aviar, por el momento.
Además, se
encarga del 14% del total de la producción en la Unión Europea,
lo que lo
coloca en el tercer lugar, solo por detrás de Francia y
Alemania, según los
expertos de la Comisión Europea. Y este contexto podría estar
contribuyendo al
aumento de los precios.
Sin embargo, las asociaciones y expertos
también hablan de
un encarecimiento del producto en origen. De hecho, los informes
del Ministerio
de Agricultura, Pesca y Alimentación muestran que en el
último año, el
precio en origen ha aumentado cerca del 30%.
¿Se están aprovechando los ganaderos
españoles de la
gripe aviar?
El impacto de la gripe aviar en el mercado de
los huevos en
España ha generado debate sobre si los ganaderos se están
beneficiando de la
situación. Según el Secretario de Ganadería de la Unión de
Pequeños
Agricultores y Ganaderos de Murcia, Carlos Esparcia, el
sector vive
actualmente un momento de “cierta tranquilidad” y reconoce
que los márgenes
de rentabilidad para los productores son “más o menos
aceptables”.
Esparcia señala que, si bien la situación no
es de bonanza,
los ganaderos están logrando mantener un nivel de rentabilidad
suficiente para
enfrentar deudas previas y los retos que podrían venir, como la
nueva normativa
de bienestar animal. En cuanto a los precios, el experto asegura
que los precios
de referencia para los productores sí están subiendo, pero
no un 25% ni 30%
-como está viendo el consumidor-, y destaca que el principal
aumento se está
produciendo en la última etapa de la cadena, es decir,
cuando los productos
llegan al consumidor final.
Facua critica la subida del precio de los
huevos en los
supermercados.
El aumento de los precios, que se percibe con
claridad en
los estantes de los supermercados, no siempre se refleja en el
beneficio
directo para los ganaderos. Esparcia explica que muchas empresas
del sector
buscan estabilidad a través de contratos con industrias o
empresas de
distribución, lo que asegura un suministro constante, pero
también mantiene
los precios estables para los productores. “Probablemente,
los precios que
están recibiendo los productores sean los mismos que en años
anteriores,
especialmente para aquellos que venden en mercados más locales o
de
proximidad”, aclara.
El secretario de Ganadería también subraya
que la negociación
sigue siendo un factor clave en el establecimiento de precios,
especialmente
en los mercados más libres, donde los precios pueden ajustarse
según la
demanda. Sin embargo, para la mayoría de los ganaderos, los
incrementos no se
reflejan de manera inmediata en sus ingresos, ya que están
sujetos a
compromisos contractuales que estabilizan los precios.
Esparcia concluye que, aunque hay un
incremento en los
precios de los huevos, el mayor beneficio de esta subida
parece estar en los
intermediarios, mientras que los ganaderos, aunque no
exentos de
beneficios, no están experimentando un aumento significativo en
sus ingresos
por este fenómeno: “Lo que sí podemos asegurar los productores
es que no está
llegando al 100% a nosotros. Repito que hay muchos productores
con contratos a
largo plazo, con unos precios fijados en otro contexto. Y es el
precio que
reciben la mayoría de productores”, aclara.
¿Puede perjudicar el envío de huevos a
EEUU a nuestra
oferta?
La semana pasada, la directora
de la Asociación Española de Productores de Huevos
(Aseprhu), Mar
Fernández, confirmó en una entrevista para Efe que su
organización “está
trabajando con las autoridades de España y EEUU para ver los
certificados
sanitarios necesarios” para realizar envíos al mercado
estadounidense, si
bien la gestión “no está cerrada aún”.
Sin embargo, no parece ser algo fácil. El
secretario de la
UPA aclara que abrir nuevos mercados no es un proceso sencillo,
especialmente
cuando ya existen mercados consolidados y equilibrados.
“Es difícil
romper estos equilibrios, más aún cuando el mercado interno
español también
está mostrando un aumento en el consumo de huevo gracias a las
campañas de
publicidad”, afirma.
FOTO
DE ARCHIVO: Un tubo de ensayo con la etiqueta "Gripe Aviar",
huevos y
un trozo de papel con los colores de la bandera nacional de
Estados Unidos se
ven en esta ilustración fotográfica tomada el 14 de enero de
2023. REUTERS/Dado
Ruvic/Ilustración/Archivo
Como ha explicado Esparcia a este medio,
España,
tradicionalmente exportadora de productos agroalimentarios, ha
centrado su
comercio de huevos principalmente en la Unión Europea,
especialmente en Francia
y Reino Unido. A pesar de que se exportaban algunos
huevos a México,
el mercado estadounidense nunca fue un destino habitual para la
industria
española. Sin embargo, en los últimos tiempos, ha surgido el
interés de Estados
Unidos por comprar huevos a Europa, lo que podría
modificar la dinámica del
mercado.
Por ello, y a pesar del interés
estadounidense, Esparcia
asegura que, en este momento, no es sencillo para los
productores
españoles tomar decisiones tan drásticas como cambiar el destino
de sus
exportaciones. “Si estuviéramos ante una producción
excedentaria, tal
vez sería más fácil explorar nuevos mercados. Pero en la
actualidad, con un
sector maduro y consolidado, cambiar de mercado es un desafío”,
explica.
La apertura de un nuevo mercado como el
estadounidense
podría generar un desajuste en la oferta disponible para
los
consumidores españoles y europeos, lo que incrementaría los
precios. Sin
embargo, Esparcia no ve factible que este cambio se materialice
a corto plazo,
ya que los acuerdos existentes y la preferencia por mantener
mercados
tradicionales aún prevalecen.