Me gusta

Mostrando las entradas con la etiqueta Derechos básicos universales. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Derechos básicos universales. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de septiembre de 2024

DESTROZANDO LA UNIVERSIDAD, LA INDUSTRIA Y LA TECNOLOGÍA NACIONAL, CON PREMEDITACIÓN Y ALEVOSÍA

martes, 17 de septiembre de 2024

Clara, confesa y evidentemente, los "socios" (léase cómplices) políticos libertarios, neoliberales y arribistas varios, tienen el objetivo de mínima, de involucionarnos -a los empujones o al como sea-, a aquellas perimidas y hoy inviables estructuras sociales, políticas y económicas semi feudales, que caracterizaron a Argentina en el medio siglo largo de predominio del mitrismo y sus continuadores (1862 – 1916). 


Pero de máxima, el objetivo real de los anarcos – ultra liberales es perpetrar la disolución nacional, acorde a los mandatos de los operadores del Poder Mundial Globalizante. Y para quienes tilden de infundado lo precedente, se recomienda analizar que ese es un objetivo muy preciso, de las estructuras del mega poder mundial. Además, son varios casos de naciones llevadas al caos y la disolución, en las últimas tres décadas, y otros en los que, por diversas circunstancias, se logró evitar tan infame objetivo. 

Los dichos y acciones del presidente y sus secuaces directos, lo evidencian. Por eso los ataques y acciones ferozmente agresivos, contra las industrias, nuestros entes creadores de tecnologías, y las Universidades Nacionales; estas últimas como insustituibles estructuras básicas de múltiples efectos positivos muy relevantes, siendo puntales del desarrollo y entes básicos para la elevación del nivel cultural, la integración inclusiva de nuestra población y la movilidad social ascendente. 

El verborrágico actual presidente, con impostada voz que evidencia su dudoso equilibrio emocional, dijo en un reportaje, que es un topo (operador encubierto), con el objetivo de destruir al Estado. 

Y es muy claro que sin Estado no hay Nación, y sin Nación no hay Patria. 

Pero, además, falseando datos y tergiversando conceptos (como evidencia ser su inveterada costumbre), expresó su admiración por el enclave semi colonial de economía excluyentemente agropecuaria sin industrias, bajo tutela anglosajona, con la mayoría del pueblo pobre y carente de derechos elementales; que éramos desde el mitrismo hasta que colapsaron y cambiaron las estructuras del Poder Mundial en la primera guerra mundial. 

Entre las múltiples mentiras y tergiversaciones del hoy presidente, dijo que "Argentina fue potencia mundial en el siglo XIX", para después aumentar el desatino conceptual, al afirmar que "fuimos primera potencia mundial". 

Esas gruesas falsedades, expresadas dentro de la retahíla de otras múltiples incoherencias que a diario se agregan, son las que pretenden justificar la brutal involución de nación digna que fuimos, al deleznable rol de factoría abierta al saqueo indiscriminado, al cual nos están empujando. Y en eso, el R.I.G.I. es pieza clave para institucionalizar el saqueo indiscriminado de nuestros recursos naturales. 

Vergonzoso, pero muchos fingen no darse cuenta; mientras que otros, atiborrados de irracional odio contra todo lo Nacional y popular (como el grueso de los uniformados), no lo admiten ni razonan. Quienes pensamos y actuamos en "clave Nacional" (o en el marco del Pensamiento Nacional, como lo precisó Jauretche), somos conscientes de la enorme importancia que, para nuestra soberanía y desarrollo socio económico, revisten las Universidades Nacionales en particular; y el importante grado de desarrollo industrial que trabajosamente alcanzamos; así como los roles relevantes con altos efectos multiplicadores positivos de todos los entes creadores de tecnologías nacionales; en todo lo cual el accionar de las Universidades Nacionales fue básico e insustituible para sustentar el desarrollo en sus distintas facetas, sea económica en general, industrial, tecnológica y social. 

La gratuidad de la enseñanza universitaria, fue establecida por Perón, en 1949, como una medida concreta para facilitar el acceso a la educación de nivel superior, a amplios sectores de nuestra población; siendo bien sabido que antes, al ser arancelada, era de hecho restrictiva para sectores socio - económicos medios y bajos. Como alguien lo definió breve y contundentemente, el acceso a la Universidad dejó de ser un privilegio acotado a las clases altas, para ser un derecho accesible para amplios sectores de nuestra población. En la misma línea de fortalecimiento de la institución universitaria al servicio del pueblo y del desarrollo nacional, en 1948 se creó la Universidad Obrera Nacional, transformándose en 1953 en la Universidad Tecnológica Nacional. 

La institución universitaria pasó a ser una poderosa herramienta no solo igualitaria, sino también promotora de la movilidad social ascendente; siendo además un factor muy importante para la integración argentina, al incluir en sus cátedras y aulas, a argentinos de diferentes orígenes sociales y territoriales. 

No menos importante es el hecho, irrefutable, que la capacitación técnica y científica de amplios sectores de nuestra población, constituye un factor de enorme importancia para sustentar cualquier proceso de desarrollo socio económico. 

Sin duda, contar con población altamente capacitada ha sido uno de los poderosos pilares en los que se sustentó el desarrollo nacional, y en eso también fue crucial el rol muy positivo de las Universidades Nacionales. 

Más allá de los cambios políticos (muchas veces perpetrados por la fuerza bruta), resulta evidente que el desarrollo fue un proceso ininterrumpido desde la irrupción del peronismo (1946), hasta que con la fuerza de las bayonetas nos impusieron la destructiva ideología político – económica neoliberal, en el nefasto "proceso" cívico militar de 1976. 

A la vez, no se ponía en discusión la gratuidad universitaria, ni siquiera en gobiernos liberales (léase cipayos) y oligárquicos, como el de "la fusiladora" (1955 – 1958), y paulatinamente fueron creadas nuevas Universidades Nacionales. Las de mayores trayectorias son: la Universidad de Córdoba, creada en 1613, UBA (Buenos Aires) en 1821, UNLP (La Plata) en 1897, UNT (Tucumán) en 1914, UNL (Santa Fe) en 1919. 

Después, se crearon otras, como la UNNE (Nordeste) en 1956, UNR (Rosario) en 1968, y en la década del '70, la UNaM (Misiones), y las de Jujuy, La Pampa, Lomas de Zamora, Entre Ríos, Luján, Catamarca, Salta, San Juan, San Luis y Santiago del Estero. La UNLa (Lanús), creada en 1995, además las de La Matanza, Quilmes, General San Martín, General Sarmiento y Tres de Febrero, en esos años. 

En el período 2003 – 2015, fueron creadas 16 nuevas Universidades Nacionales, además de invertirse fuertemente en infraestructura y equipamiento en las preexistentes. 

También se implementaron importantes estímulos a la industria y al desarrollo tecnológico, en particular el nuclear y el satelital. 

Para entender el odio y desprecio al "pueblo de a pie", a los sectores populares, que destilan encubierta o claramente, los sectores oligárquicos, siempre cerradamente clasistas, y por lo general llenos de racismo apenas disimulado; así como la cerrada aversión y desprecio contra la industria y el desarrollo tecnológico nacional, se citan algunos casos muy evidentes. 

El dirigente agropecuario devenido en político ultra conservador, Alfredo De Angeli, se manifestó a favor de reimplantar el trabajo infantil, incluso como prioridad antes que la escolaridad. Se refirió, palabras más o menos, a "los pícaros que, por ir a la escuela, no colaboran en las tareas del campo". ¡Eso implica desprecio total hacia los derechos elementales de los niños y la reimplantación de estructuras de cerrado feudalismo, como añoran los oligarcas! 

El entonces presidente multiprocesado (que zafó de las causas por simple proscripción por transcurso del tiempo, pues no habría probado su supuesta inocencia, en ningún caso); se mostró "escandalizado" por las creaciones de nuevas Universidades Nacionales, diciendo "¡qué es eso de andar creando Universidades por todos lados!". 

Que esas Universidades faciliten el acceso a muchos jóvenes que de otra forma serían excluidos, eso no les importa a los que aborrecen todo lo Nacional y popular. 

El mismo expresidente ultra endeudador, refiriéndose al gran Astillero Río Santiago, dijo que, si fuera por él, lo haría demoler con explosivos…tal el desprecio a nuestro desarrollo tecnológico e industrial. 

La por entonces gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, disertando en el Rotary Club, dijo, muy "suelta de cuerpo", que "todos sabemos que los pobres no llegan a la Universidad" … ¡lo cual es falso, mentira total! Muchas personas pobres llegan a las Universidades Nacionales, y se gradúan. Pero esa gruesa mentira de la hoy legisladora parece tener vinculación con las fuertes restricciones al acceso a las Universidades Nacionales, que los sectores apátridas y oligárquicos, quieren reimplantar. 

Es la misma que no pudo justificar la compra de un muy oneroso departamento, ni otros hechos muy dudosos (como un helicóptero de la Provincia de Buenos Aires, cuyas fotos en Asunción -Paraguay-, tuvieron alguna difusión, pero no justificativo). 

Algún oficial de alto rango de las FFAA, se refirió despectivamente a las Universidades Nacionales, como que son "el huevo de la serpiente". No pareció darse cuenta ni razonar que de ellas salen capacitados los médicos que los atienden, y muchos otros profesionales cuyos servicios con seguridad lo beneficiaron. 

¡Ante los arteros ataques con claro sadismo y odio a la argentinidad, en perpetración por el gobierno oligárquico – libertario, defender a las Universidades Nacionales, públicas y gratuitas, es un deber moral de todo buen argentino! 

MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ 

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

http://caoenergia.blogspot.com/2024/09/la-universidad-la-industria-y-la.html

martes, 25 de junio de 2024

La ley Bases y el fraude laboral

Walter Neil Bühler  25 de junio de 2024 02:04


En primer lugar, debemos señalar que llamar "Reforma Laboral" a las distintas normas (aún en su versión original) que se propusieron en el marco del proyecto de ley Bases (en adelante LB) y el DNU 70/23, resulta algo pretencioso y excesivo. Se trata de una serie de disposiciones que no guardan coherencia entre sí y menos aún con el resto de la legislación laboral. Luego de las diversas negociaciones el proyecto que aprobó el Senado en su sesión del 12 de junio, ha quedado aún más deshilachado y, por ejemplo, ha dejado intacto el cuestionado modelo sindical argentino. Tampoco encara el más grave de los problemas laborales que es el del trabajo no registrado. Deroga toda la normativa tendiente a desalentar el trabajo en negro, pero no encara ninguna acción para combatir este flagelo. Estamos de acuerdo que la actual legislación da lugar a indemnizaciones exorbitantes y que su derogación es correcta, pero no puede suprimírsela lisa y llanamente sin establecer un resarcimiento especial para el trabajador perjudicado y un sistema sancionatorio para quienes evaden y perjudican a la sociedad en su conjunto. Por supuesto que ese plan tiene que acompañarse con una legislación diferenciada para las Pymes que no le dan los números por más voluntad que le pongan. Pero este tema da para un tratamiento más amplio y, en esta oportunidad, queremos comenzar a analizar un tema puntual de los pocos temas que, en definitiva, se proponen en la ley Bases.

En toda la ley campea una improvisación e incoherencia notables. Un ejemplo de ello, precisamente en el capítulo laboral es que se "tragaron" un artículo. La media sanción de Diputados, que se aprobó el 29 de abril y entró por Mesa de Entradas del Senado el 2 de mayo, tenía una curiosa omisión, ya que la Ley Bases pasaba directamente del artículo 86 al artículo 88. ¿Ninguno de los redactores y legisladores se dio cuenta?

Así como la ley Bases en su redacción original mezclaba problemas minúsculos (como el color de la toga que deberían usar los jueces) con portentosas inversiones de cientos de millones de dólares, en su capítulo laboral se han entreverado cuestiones ínfimas con otras relevantes (en realidad las relevantes se pueden contar con los dedos de una mano). La reforma laboral quedó reducida a 16 artículos; el que vamos a comentar no podríamos calificarlo como "relevante", pero es una muestra de que toda la reforma está dirigida a perjudicar a los trabajadores, pero también a favorecer a las grandes empresas en detrimento de las pymes (de esto nos ocuparemos extensamente en una próxima nota). También veremos que se trata de una muestra de la tendencia de la LB de favorecer distintas formas de fraude laboral.

Una norma antifraude

El artículo 29 de la Ley de Contrato de Trabajo se refiere a una situación especial y podríamos decir que se trata de una disposición "antifraude". Básicamente establece el principio de que quien se beneficia directamente de la prestación de tareas de un trabajador debe ser considerado su empleador. Tan lógico como que dos y dos suman cuatro. La ley Bases cambia esa fórmula y estipula que quienes "registren la relación laboral" serán considerados sus empleadores directos. Según dice el profesor Miguel Maza: "Se trata de supuestos de "interposición" de personas, pues ese tercero prestador o traficante de trabajadores se interpone en la relación material y lógica que debe mediar entre el empresario que recibe el trabajo y el dependiente que lo aporta". Agrega otro catedrático, Juan Carlos Fernández Madrid: "Esta es una forma frecuente de fraude laboral por la asunción de riesgos por personas insolventes". De todas maneras, la pretendida reforma resulta inútil, ya que deja subsistente el segundo párrafo del actual artículo 29 que establece la solidaridad entre la empresa principal y la subcontratista. Por otra parte, los jueces están obligados a fallar de acuerdo con el principio de "primacía de la realidad", y, en consecuencia, el verdadero empleador (no quien registra al trabajador) será directamente responsable frente al trabajador por todas las obligaciones que surjan de la relación laboral.

En resumen, la ley Bases, aunque pretende abordar cuestiones laborales, muestra incoherencias y omisiones notables. El artículo 29, que busca establecer quién debe considerarse empleador, resulta insuficiente y favorece a las grandes empresas en detrimento de las pymes. A pesar de los cambios propuestos, la solidaridad entre la empresa principal y la subcontratista seguirá vigente, resultando inexplicable en este artículo -como en la mayoría de la reforma- cuál ha sido la intención de los autores. Ni éste, ni ninguno de los otros artículos tiene entidad alguna para cambiar la estructura de nuestras relaciones laborales (como se necesita) y menos aún para llegar a un crecimiento del empleo y la producción como se ha preconizado a través de las redes sociales. Podríamos decir que es tal la ineptitud de este equipo gubernamental que ni siquiera el mal lo hacen bien.

https://www.eltribuno.com/opiniones/2024-6-25-0-0-0-la-ley-bases-y-el-fraude-laboral

lunes, 10 de junio de 2024

Frankestein, Robin Hood, los luditas y las nuevas tecnologías


Walter Neil Bühler
 10 de junio de 2024

Así como el aleteo de una mariposa en Gualeguaychú puede provocar un tifón en Iwo Jima, los sucesos históricos presentan consecuencias sorprendentes en inimaginables efectos dominó. De alguna forma la historia es una sucesión de hechos en cadena, como veremos en este relato en el que nos encontraremos con frustrados trabajadores de la revolución industrial, un poeta famoso, una no menos famosa escritora, un desdichado empresario y personajes legendarios como Frankestein y Robin Hood.

Todo comenzó en el tórrido verano del año 2084. Para esa época las máquinas habían tomado el control y un ejército de humanos deambulaba por calles cuasi desérticas, desesperados sin trabajo y sin pan. Una noche, en las sombras de una fábrica abandonada, se reunió un grupo de obreros. Efraín, el más viejo de ellos, recordaba viejas historias de sucesos protagonizados por los llamados luditas durante los albores de la revolución industrial. Para ese entonces pocas personas sabían cómo manejar una computadora (ellas se autoprogramaban), pero algunos que mantenían la memoria de antiguos tiempos se las ingeniaron para hackearlas rudimentariamente. La gran mayoría solo contaba con su fuerza bruta; sus martillos y destornilladores se alzaron como poderosas picas y espadas medievales. Rompieron las pantallas, desgarraron los cables y desmantelaron las CPU. Cada golpe era un grito de resistencia contra la tiranía tecnológica.

Las máquinas reaccionaron violentamente y -olvidando las leyes de Asimov- atacaron sin piedad a los humanos que las agredían. El gobierno robótico dictó la pena de muerte para quien provocara daños a cualquier elemento informático. La revuelta se extendió por todo el país. Los seguidores del comandante Efraín (así lo invistieron) se multiplicaron, inspirando a otros a unirse a su causa. Las noticias hablaban de sabotajes en fábricas, apagones masivos y algoritmos desactivados. La sociedad estaba al borde del colapso. Pero, se produjo una batalla final, cuando Efraín y sus compañeros pudieron infiltrarse en el corazón de la red de inteligencia artificial. Allí, frente a la matriz central, el comandante levantó su martillo. "Por la humanidad", susurró, y golpeó con todas sus fuerzas. El mundo se despertó al día siguiente sin computadoras. Pero también sin automatización, sin inteligencia artificial y sin algoritmos. Los trabajadores volvieron a sus tareas manuales, pero esta vez con dignidad y libertad.

La historia de los luditas

Pero, dejando de lado la ficción ¿cuál había sido esa historia que motivó a los seguidores del comandante Efraín?

Aquí la contamos: hacia 1811, grupos de obreros que habían perdido sus empleos debido a los nuevos telares automáticos comenzaron a irrumpir por las noches en las fábricas. Destruían los telares industriales y otras máquinas utilizadas en la industria textil. Poco a poco, este movimiento se consolidó y se conoció como los "luditas", extendiéndose por todo el norte de Inglaterra. En 1812, el empresario William Horsfall prometió que la sangre de los luditas llegaría a su silla de montar. Fue emboscado por un grupo de obreros mientras paseaba a caballo y tiroteado hasta la muerte. Este trágico evento marcó un punto de inflexión en la lucha de los luditas. La respuesta de las autoridades fue extrema: se propuso un proyecto de ley para instituir la pena de muerte a quienes dañaran una máquina. Cuando se trató ese proyecto en la Cámara de los Lores, el único que se opuso con un discurso vibrante fue el famoso Lord Byron. Allí expresó: "¿No hay suficiente sangre en vuestros códigos? ¿Erigirán una horca en cada campo y colgarán a hombres como si fueran espantapájaros? ¿Somos conscientes de nuestras obligaciones hacia la multitud?". A pesar del encendido alegato, el 11 de marzo la ley se aprobó. Para perseguirlos se armó un ejército de doce mil hombres, en un momento en que apenas diez mil ingleses luchaban contra Napoleón en el continente. Se produjeron decenas de ejecuciones y trabajadores deportados a Australia y Tasmania.

Byron no volvió a la Cámara de los Lores y pronto también abandonó su país. En un último gesto, publicó un poema: "Un hombre vale menos que una máquina tejedora/ Y la seda se vende a mejor precio que la vida…". Lo curioso de la historia de los luditas fue que el centro de sus operaciones se enmarcó en el condado de Nottingham, que todos recordamos porque en sus bosques de Sherwood, discurrían las aventuras del legendario Robin Hood.

Años más tarde vuelve a aparecer en nuestra historia el famoso Lord Byron. Ocurrió en 1816 (el año más frío de los últimos 300 años), cuando debido al mal clima, Byron junto con sus amigos John Polidori y el matrimonio de Persey y Mary Shelley, se vio obligado a encerrarse durante varios días en su mansión de Villa Diodati, en Suiza. Durante su confinamiento, Byron propuso una competencia para escribir la historia más aterradora. Como resultado, nacieron dos obras icónicas del género literario de horror gótico: "El Vampiro" de John Polidori, considerada la obra progenitora de Drácula y "Frankenstein" de Mary Shelley. En esta última novela Shelley crea un monstruo, que, rechazado por la sociedad, se convierte en una metáfora de las consecuencias no previstas de la tecnología y la búsqueda del conocimiento sin límites. Shelley exploró cómo la ciencia y la tecnología podían escapar al dominio humano y tener consecuencias devastadoras. Aunque los luditas no son mencionados directamente en la novela, el espíritu de resistencia contra las máquinas y la preocupación por las implicaciones éticas y sociales de la tecnología están presentes en la obra. Shelley, al igual que los luditas, cuestionó los límites de la innovación y la responsabilidad de los creadores hacia sus creaciones.

Actualmente la humanidad se enfrenta a un nuevo desafío similar al que afrontaron los luditas y planteaba Mary Shelley. Hoy la Inteligencia Artificial plantea retos profundos que requieren una reflexión ética continua para garantizar su uso beneficioso y responsable. En la redacción de este artículo no podemos dejar de agradecer la inestimable colaboración de ChatGPT…

https://www.eltribuno.com/opiniones/2024-6-10-1-7-0-frankestein-robin-hood-los-luditas-y-las-nuevas-tecnologias

 

Cafecito

Invitame un café en cafecito.app

Advertencia sobre comentarios

Advertencia sobre comentarios

Colaboración mensual 1

Suscribirme

Colaboración mensual 2

Suscribirme
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...