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jueves, 25 de octubre de 2018

Comer humanos será legal?



Los tenebrosos detalles del plan satánico de dos niñas de un secundario de Florida que fue desbaratado por la policía


La ciudad de Bartow vive horas de conmoción tras conocerse los detalles de una espeluznante confabulación de dos menores adoradoras del diablo

25 de octubre de 2018

Permanecían ocultas en el baño. Con una copa. En ella pretendían beber la sangre de sus víctimas, a las que trozarían. Las dos niñas ya habían advertido que algo grave ocurriría en el colegio. Fue por eso que se reforzó la seguridad y pudieron encontrarlas.

El hecho ocurrió el martes en el Bartow Middle School, de esa localidad de Florida, Estados Unidos. Las alumnas, de 11 y 12 años, fueron puestas bajo custodia. Toda la comunidad quedó conmovida con el descubrimiento y por el nivel de agresividad de las niñas. Las identidades de las menores y de sus padres no fueron hechas públicas para preservar su identidad.




Los elementos cortantes que hallaron en las mochilas y bolsillos de las dos alumnas del Bartow Middle School (Bartow Police Department)

Una vez que fueron llevadas con el director de la institución, les pidieron que vaciaran sus bolsillos. En ellos llevaban un cuchillo y un afilador. Cuando solicitaron que dejaran requisar sus mochilas, descubrieron una cuchilla de carnicero, tijeras y hasta un cortador de pizzas.

Al ser interrogadas sobre qué estaban haciendo encerradas en el baño, confesaron: planeaban matar a varios estudiantes.

"Querían matar al menos a 15 personas y estaban esperando en el baño para encontrar niños más pequeños que pudieran ser sus víctimas", dijo el jefe de policía de Bartow, Joe Hall, quien agregó: "Creo que estas dos pequeñas niñas, las llamaré 'pequeñas niñas' porque solo tienen 11 y 12 años, se sentaron seriamente y planearon hacer daño corporal a otros estudiantes en la escuela".

Desde el fin de semana, las agresoras intercambiaron mensajes de texto en los cuales planificaban sus ataques "minuciosamente". En uno de ellos, incluso, dieron cuenta de que estaban inspiradas por el demonio. "Hoy estamos haciendo esto gracias a Satán", decía uno de ellos, de acuerdo con los documentos policiales.

Una vez puestas en custodia, las alumnas indicaron que eran "adoradoras de Satán" y que planeaban beber la sangre de sus víctimas en la copa que habían llevado a la institución educativa. Pero había más: también habían proyectado que comerían los restos de carne de aquellos a quienes asesinaran con sus armas cortantes y que, tras dejar los cadáveres en la puerta de entrada del Bartow Middle School, se quitarían la vida.

Visiblemente alteradas en sus facultades, la lógica que utilizaron ambas estudiantes fue espeluznante y tenebrosa. Creían que si mataban a esos 15 estudiantes se convertirían en peores pecadores, pero además después de suicidarse podrían asegurarse un lugar en el infierno, "para estar cerca de Satanás", de acuerdo al documento presentado por los investigadores.

¿Y los padres? La Policía de Bartow está completamente segura de que no estaban al tanto de los ideales satánicos de sus hijas y que nunca supieron sobre sus planes para asesinar compañeros, de acuerdo con ABC.



La fachada del Bartow Middle School, en la ciudad de Bartow, Florida. La seguridad se reforzó tras una advertencia sobre una tragedia. Las agresoras, autoproclamadas adoradoras de Satán, fueron capturadas en el baño de la institución. Tienen 11 y 12 años

Ambas estudiantes fueron arrestadas y acusadas de conspiración para asesinar, posesión de armas en una escuela e interrupción del funcionamiento del campus escolar. En las próximas horas, los fiscales deberán decidir si las niñas serán acusadas formalmente como menores o adultos. Actualmente, las alumnas se encuentran bajo custodia policial. La Superintendente de las Escuelas del Condado de Polk, Jacqueline Byrd, dice que promoverán la expulsión de ambas.

El jefe del Departamento de Policía de Bartow emitió un comunicado en el cual trata de llevar tranquilidad a una convulsionada comunidad. "Entiendo que la reciente noticia de un complot para matar estudiantes en la Escuela Intermedia Bartow es preocupante", dijo Hall.

"Sin embargo, quiero dejar claro que sus hijos son nuestros ciudadanos más preciados aquí en la ciudad y hacemos todo lo posible, todos los días, para asegurarnos de que nuestros niños estén seguros. Trabajamos muy de cerca con la Junta Escolar del Condado de Polk y quiero asegurarles que haré todo lo que esté a mi alcance para garantizar la seguridad", agregó el oficial mayor.

La conspiración se detectó gracias a la comunicación que la madre de una de las niñas mantuvo con las autoridades de la institución. Después del primer período, la madre de una de las sospechosos recibió un aviso de la escuela de que su hija no había asistido al segundo período. Sin embargo, esta se comunicó con la escuela y dijo que su hija había sido dejada esa mañana.








Los elementos cortantes que las dos alumnas del Bartow Middle School llevaron al colegio para asesinar a 15 alumnos menores que ellas (Bartow Police Department)

La situación llamó la atención de las autoridades escolares que comenzaron a requisar cada rincón de los edificios del Bartow Middle School. Finalmente, ambas fueron encontradas en el baño, escondidas, agazapadas, con una copa. La misma que utilizarían para beber la sangre de sus inocentes víctimas.




La historia del caníbal japonés que se comió a una holandesa y se convirtió en estrella


Issei Sagawa estuvo preso dos años y luego se paseó por todos los programas de TV

22 de octubre de 2018

El tema parece sacado de tiempos antiguos o de la ficción. Sin embargo, no. Es real. El canibalismo existe entre nosotros. El japonés Issei Sagawa es la prueba: este hombre que ahora tiene 69 años en 1981 se juntó con una compañera de facultad (estudiaban literatura comparada en la Sorbona de París) en su casa, la mató y luego se la devoró.

Sagawa le pidió a la holandesa Renée Hartevelt que fuera a su departamento bajo la premisa de que necesitaba ayuda para aprender alemán. Ella aceptó y con ese acto se condenó. Cuando la chica estuvo en su casa, el joven nacido en Japón sacó una pistola y disparó. Entonces comenzó a comérsela y lo hizo hasta donde pudo. Cuando los restos de la mujer comenzaron a pudrirse, el caníbal puso su cadáver descuartizado en dos valijas y los llevó a un gran parque en las afueras de París.

Pero no fue cuidadoso. Sacó los restos de su víctima antes del atardecer, momento en que había mucha gente en el parque, y no se percató de que goteaban sangre. Testigos del hecho llamaron a las autoridades y Sagawa fue atrapado.

Sin embargo su condena no fue ejemplar: la Justicia le dio dos años de cárcel. Después de su arresto, fue internado en un hospital psiquiátrico y permaneció allí hasta 1983, cuando los franceses lo enviaron de regreso a Japón.

Y en su tierra natal, Sagawa no fue juzgado (se cree que no había pruebas suficientes) sino que se convirtió en estrella.

Su historia inspiró libros, papeles en películas, cómics, canciones y él apareció en innumerables programas de entrevistas. Ahora, su crimen fue llevado a la pantalla en un documental titulado "Caniba" y es sensación. "La mató, la violó y comenzó a comérsela. Pero él tenía problemas con la carne [cruda] y la cocinaba", contó Verena Paravel, codirectora del documental, de acuerdo con lo publicado por NYPost.

"Le encantaba la atención de los medios. Se paseaba por los programas para discutir lo que había hecho. No reconocía haber actuado mal. No vimos expresiones de remordimiento", dijo por su parte Lucien Castaing-Taylor, codirector del documental.

Alejado de la mayor parte de su familia, Sagawa ahora vive fuera de Tokio. Está postrado en una silla de ruedas, depende de la asistencia pública y es atendido por su hermano Jun. Para hacer la película, los directores pasaron varios meses con ellos. A veces sólo los miraban comportarse, ni siquiera les hablaban.

"Caniba", según sus creadores, es un intento por transmitir algo anticuado. "Creo que es una historia de amor fraternal, pero llena de odio y de profunda competencia", dijo Castaing-Taylor y agregó: "En un momento Jun le pregunta: ' ¿Me comerías a mí, tu hermano?'. La única respuesta que encuentra es un silencio prolongado".
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La historia del japonés que mató y se comió a una joven de 25 años



 
Issei Sagawa mató y se comió a una amiga suya que le daba clases de alemán. Foto: Captura de Video

Una historia real de un hombre japonés que mató y se comió a una amiga suya motivó a la realización de un documental titulado "Canibal", que cuenta la increíble vida del empresario millonario que en 1981 sólo fue condenado a dos años de prisión por el crimen y hoy, a sus 69 años, pasa sus días en Tokio junto a su hermano.

Issei Sagawa estaba obsesionado desde chico con las mujeres pero lo que ninguna pudo imaginar es que el hombre terminaría asesinando, abusando, comiendo y descuartizando a una joven de 25 años que le daba clases de alemán.

Issei Sagawa estaba obsesionado desde chico con las mujeres.

A pesar del atroz crimen en París, la Justicia sólo le dio una condena de dos años de prisión y luego fue extraditado a Japón, donde por una supuesta falta de pruebas, fue absuelto. Y fue recibido como una estrella y uno de los primeros casos registrados de canibalismo que derivaría en historias, reportajes, y hasta un documental que se acaba de estrenar.

Al hombre, de personalidad obsesiva, le cautivaban los libros protagonizados por personajes caníbales. Por ejemplo, los aztecas. Según el culto imperial, los vencedores se comían el corazón de sus enemigos para apropiarse de su fuerza y valor. Aquellas historias lograron fascinar a Sagawa hasta el punto de tener sus primeras fantasías sexuales, según consignó La Vanguardia.

Una de las primeras veces que Issei fue consciente de su deseo, ocurrió de la siguiente manera: “Cuando me encontré a esta mujer en la calle, me pregunté si podría comerla”. Se refería a una profesora alemana con la que se relacionaba en la Universidad de Wako.

“Cuando me encontré a esta mujer en la calle, me pregunté si podría comerla”, contó.

Desde ese momento, sus siniestras fantasías comenzaron a ser realidad con prostitutas. “Le metía la hoja de un cuchillo en la garganta y fingía que iba a matarla. Después, dejaba que ella hiciera lo mismo conmigo. Pero aquella mujer no me interesaba. Simplemente jugaba con ella a un macabro juego. Fue un primer paso hacia lo inevitable”, explicó durante el juicio.

La estudiante holandesa de 25 años hablaba a la perfección tres idiomas y aunque Sagawa dijo admirarla por eso, se había fijado en ella por su belleza. Era el prototipo de mujer con la que siempre había soñado y la única forma de pasar tiempo a solas era contratándola como profesora particular de alemán. El dinero nunca fue un problema para este joven de familia millonaria. El nipón y la holandesa congeniaron enseguida. Tenían muchas cosas en común: el arte, la literatura, la poesía. De hecho, Issei intentó conquistarla. La invitaba a conciertos, exposiciones, conferencias, le escribía cartas de amor… Pero Renée no le correspondía. La estudiante le veía como un amigo que, desde la inocencia, la admiraba.

“Los hechos sucedieron poco a poco, por grados. Una de las primeras veces que Renée vino al apartamento, yo me hice con un revólver y traté de golpearla por la espalda. Ella no se daba cuenta de nada. Estaba ya a unos milímetros de su cuerpo, presto a descargarle un culatazo mortal, cuando de repente se dio la vuelta y me sonrió. No tuve el coraje de seguir hacia adelante con mi propósito”, relató el homicida.

La tarde del 11 de junio de 1981, Renée subió a casa de Issei para ayudarlo con unas traducciones: “Primero intenté besarla, como ya había hecho otras veces. Renée empezó a retroceder. Le hablé de mi adoración por ella y del amor que sentía en mí como un huracán, y ella siguió resistiéndose”.

Entonces, Issei simuló buscar una botella de vino en la cocina para relajar la situación y continuar con otras traducciones, pero apareció con un rifle calibre 22. Tenía escondido uno en el armario. “Saqué mi carabina del armario para asustarla. Por causalidad mi arma se disparó y ella cayó fulminada”, aseguró. No obstante, Sagawa había disparado certeramente al cuello de Renée. La joven se desplomó por el impacto convirtiéndose en objeto de fascinación para su asesino.

“La tentación fue para mí demasiado fuerte. No supe resistir”, declaró. “La desnudé y abusé de su cuerpo. Después comencé a cortarla a trozos. En aquel momento pensaba que ésa era la mejor manera de esconder su cadáver y de sacarlo de mi casa. Mientras cortaba aquel cuerpo con un cuchillo eléctrico, yo no era Issei, era un médico. No era un médico, era un diablo. Era Mefistófeles en persona. Cortaba y fotografiaba”, continuó.

“Como un autómata, empecé a probar con los labios algunos pequeños trozos que ya había separado del resto. Este impulso era más fuerte que yo. Una vez terminé el descuartizamiento, cogí unas partes y las metí en la heladera, y otras las llevé a la cocina y me las freí, aderezándolas con sal y pimienta. Descubrí que tenía un sabor agradable, dulce y delicado, un sabor similar al del atún”, relató. Para este asesino “la carne se deshacía en mi boca, como el sushi. Nunca pude pensar que esto fuera tan exquisito”.

El asesinato y posterior profanación del cuerpo de Renée tenía una insólita justificación. “Mi gesto fue un acto de amor”, llegó a declarar ante el tribunal. “De aquella manera conseguí tener a Renée dentro de mí para siempre”.

Tras varios días alimentándose del cadáver de su amiga, Sagawa decidió deshacerse del cuerpo. Para ello utilizó dos valijas grandes, llamó a un taxi y le indicó una zona en los suburbios de París. El lugar elegido: el Bosque de Bolonia. Al fin y al cabo, se trataba de un bosque frondoso, con un amplio lago, y donde los ciudadanos podían pasar inadvertidos en plena noche. Allí arrojó el tétrico equipaje.

Sin embargo, unos transeúntes encontraron las valijas debido a la poca profundidad de las aguas. Cuando llamaron a la Policía, alertaron que de ellas sobresalía una mano y un pie. La identificación fue complicadísima y la noticia llegó a los medios. Gracias a esto, el taxista que llevó Issei aquella noche fue a la comisaría para contar lo extraño de la situación. Gracias a su testimonio y a la descripción del sospechoso, el asesino fue detenido y puesto a disposición judicial.

Una vez delante del juez, Sagawa confesó con perturbadora tranquilidad el crimen. No sólo no dio muestras de arrepentimiento, sino que aseguró haber disfrutado alimentándose de Renée. Incluso, instó a que mirasen en su heladera.

“Desde hacía tiempo tenía ganas de comérmela. Muy frecuentemente tuve ganas de comer carne humana, y esto desde hace ya mucho tiempo. En varias ocasiones, cuando hacía el amor, me daban ganas de comerme a la mujer que estaba conmigo”, describió ante el juez.

“Me atormentaba desde hacía tiempo la idea de hincar los dientes en la suave carne blanca y perfumada de mi amiga. Y me preguntaba: ¿por qué está prohibido comer carne humana? Esta era una obsesión que me atenazaba desde hacía muchos años”, puntualizó.
J.D. / C.P.

"La carne se deshacía en mi boca como sushi": El relato del caníbal japonés devenido en celebridad
Publicado: 23 oct 2018


Según su testimonio, asesinó a su compañera de estudios y se la comió "por amor".




Issei Sagawa, asesino de la estudiante Renée Hartevelt, en el 5 de febrero de 1992 en su apartamento de Yokohama, Japón.

Junju Kurokawa / AFP

La olvidada noticia del asesinato de una estudiante a manos de su compañero de estudios en los años 80, ha vuelto a circular en los medios de comunicación tras la aparición de una película documental que relata lo que se conoció como un crimen de canibalismo "por amor".

Issei Sagawa, nacido en 1949, es conocido como el "caníbal japonés" debido a su confesa afición por la antropofagia, práctica que pudo llevar a cabo en 1981 cuando acabó con la vida de la joven holandesa Renée Hartevelt, a quien asesinó y, tras abusar sexualmente de su cadáver, devoró, según La Vanguardia.

El hombre llevó bajo engaño a su casa a quien era su compañera de estudios de tercer nivel en la Sorbona, donde compartían clases de Literatura Comparada. Habían quedado en hacer una traducción del alemán, idioma que la joven dominaba. En medio del encuentro, Sagawa trató de besarla, como otras veces, y la chica se resistió. Tras ese rechazo, dijo que iba por una botella de vino para relajarse, pero al regresar portaba un arma calibre 22 que disparó contra ella mientras la mujer estaba de espaldas.

El terrible hallazgo

Hartevelt cayó muerta al recibir una bala en el cuello. Su compañero procedió entonces a violar su cadáver, cortarla en trozos y comérsela. Mientras la devoraba, hacía fotografías. "La carne se deshacía en mi boca, como un sushi. Nunca pude pensar que esto fuera tan exquisito", recuerda.

Una vez cometido el crimen, trató de deshacerse del cadáver mutilado. Metió sus trozos en dos maletas, pidió un taxi y lo lanzó a un lago en el bosque de Bolonia, en las afueras de París, a la vista de todos. El macabro contenido de las valijas fue hallado sin mayor dificultad.

El testimonio del taxista y de los testigos sirvió para identificar al victimario, quien con total tranquilidad asumió su culpabilidad ante un juez, luego de su detención.

"Desde hacía tiempo tenía ganas de comérmela", le dijo al magistrado.

"Acto de amor"

El proceso judicial contra Sagawa estuvo lleno de irregularidades, atribuidas a la alta e influyente posición de su familia.

En el tribunal llegó a afirmar que su "gesto" fue un "acto de amor". "Así conseguí tener a Renée dentro de mí para siempre".

A pesar de ser un crimen confeso, tan solo se le dictó una pena de dos años en la prisión de La Santé, tras la intervención de un grupo de psiquiatras que adujo diferentes atenuantes de índole psicológica.

El hombre, acostumbrado a tener relaciones íntimas con prostitutas –a las que también sometía a violentas prácticas, según los especialistas–, tenía frustraciones sexuales que lo habrían empujado a cometer tan horrendo asesinato.

Tras cumplir la pena, fue internado en un psiquiátrico. Un año después ya estaba en Japón, debido a que el juez había sentenciado que sufría de una enfermedad terminal, que resultó ser falsa. Luego de evaluaciones psicológicas, se determinó que no tenía trastorno alguno y que podía estar en libertad.

Celebridad antropófaga

Su acto de canibalismo generó morbo en su país, donde se convirtió en una celebridad. El dramaturgo Juro Kara publicó el libro 'La carta de Sagawa' y posteriormente él mismo sacó sus memorias, tituladas 'En la niebla'. Ambos con récord de ventas.

Además, ha sido contratado para participar en anuncios de televisión donde sale comiendo. Escribe libros sobre antropofagía, ha participado en películas pornográficas y se ha dedicado a la pintura.

Sagawa está actualmente sometido a una silla de ruedas, depende de la asistencia pública y lo cuida su hermano Jun.

Documental caníbal

El film 'Caniba', realizado por los directores Véréna Paravel y Lucien Castaing-Taylor, presenta un monólogo de Sagawa, según Indiewire.

Para hacer la película, los directores pasaron varios meses con los hermanos, a menudo mirando a Sagawa, sin hablar. En esas imágenes, el japonés muestra un libro con ilustraciones, hecho por él y actualmente agotado, donde representa su crimen y dice qué lo llevó a cometerlo, recoge New York Post.

A pesar de no haber obtenido buenas críticas, los realizadores afirman que el documental tiene momentos "aterradores, cómicos y muy inquietantes", sobre todo cuando uno de ellos le pregunta a Sagawa si se comería a su hermano y la respuesta es un largo silencio.



¿Cómo legalizar cualquier fenómeno, desde la eutanasia hasta el canibalismo?
Publicado: 17 abr 2014
© Wikimedia

En la actual sociedad de la tolerancia, que no tiene ideales fijos y, como resultado, tampoco una clara división entre el bien y el mal, existe una técnica que permite cambiar la actitud popular hacia conceptos considerados totalmente inaceptables.
Esta técnica, llamada 'la ventana Overton' y que consiste en una secuencia concreta de acciones con el fin de conseguir el resultado deseado, "puede ser más eficaz que la carga nuclear como arma para destruir comunidades humanas", opina el columnista Evgueni Gorzhaltsán.

En su artículo en el portal Adme, pone el ejemplo radical de cómo convertir en aceptable la idea de legalizar el canibalismo paso a paso, desde la fase en que se considera una acción repugnante e impensable, completamente ajena a la moral pública, hasta convertirse en una realidad aceptada por la conciencia de masas y la ley. Eso no se consigue mediante un lavado de cerebro directo, sino en técnicas más sofisticadas que son efectivas gracias a su aplicación coherente y sistemática sin que la sociedad se dé cuenta del proceso, cree Gorzhaltsán.
Primera etapa: de lo impensable a lo radical

Obviamente, actualmente la cuestión de la legalización del canibalismo se encuentra en el nivel más bajo de aceptación en la 'ventana de posibilidades' de Overton, ya que la sociedad lo considera como un fenómeno absurdo e impensable, un tabú.

Para cambiar esa percepción, se puede, amparándose en la libertad de expresión, trasladar la cuestión a la esfera científica, pues para los científicos normalmente no hay temas tabú. Por lo tanto, es posible celebrar, por ejemplo, un simposio etnológico sobre rituales exóticos de las tribus de la Polinesia y discutir la historia del tema de estudio y obtener declaraciones autorizadas sobre el canibalismo, garantizando así la transición de la actitud negativa e intransigente de la sociedad a una actitud más positiva.

Simultáneamente, hay que crear algún grupo radical de caníbales, aunque exista solo en Internet, que seguramente será advertido y citado por numerosos medios de comunicación. Como resultado de la primera etapa de Overton, el tabú desaparece y el tema inaceptable empieza a discutirse. 
Segunda etapa: de lo radical a lo aceptable  

En esta etapa, hay que seguir citando a los científicos, argumentando que uno no puede blindarse a tener conocimientos sobre el canibalismo, ya que si alguna persona se niega a hablar de ello será considerado un hipócrita intolerante.

Al condenar la intolerancia, también es necesario crear un eufemismo para el propio fenómeno para disociar la esencia de la cuestión de su denominación, separar la palabra de su significado. Así, el canibalismo se convierte en 'antropofagia', y posteriormente en 'antropofilia'. 

Paralelamente, se puede crear un precedente de referencia, histórico, mitológico, contemporáneo o simplemente inventado, pero lo más importante es que sea legitimado, para que pueda ser utilizado como prueba de que la antropofilia en principio puede ser legalizada.   
Tercera etapa: de lo aceptable a lo sensato 

Para esa etapa, es importante promover ideas como las siguientes: "el deseo de comer personas está genéticamente justificado", "a veces una persona tiene que recurrir a eso, si se dan circunstancias apremiantes" o "un hombre libre tiene el derecho de decidir qué come".

Los adversarios reales a esos conceptos, es decir, la gente de a pie que no quiere ser indiferente al problema, intencionadamente se convierten para la opinión pública en enemigos radicales cuyo papel es representar la imagen de psicópatas enloquecidos, oponentes agresivos de la antropofilia que llaman a quemar vivos a los caníbales, junto con otros representantes de las minorías.

Expertos y periodistas en esta etapa demuestran que durante la historia de la humanidad siempre hubo ocasiones en que las personas se comían unas a otras, y que eso era normal.   
Cuarta etapa: de lo sensato a lo popular

Los medios de comunicación, con la ayuda de personas conocidas y políticos, ya hablan abiertamente de la antropofilia. Este fenómeno empieza a aparecer en películas, letras de canciones populares y videos. En esta etapa, comienza a funcionar también la técnica que supone la promoción de las referencias a las personajes históricos destacados que practicaban la antropofilia.

Para justificar a los partidarios de la legalización del fenómeno se puede recurrir a la humanización de los criminales mediante la creación de una imagen positiva de ellos diciendo, por ejemplo, que ellos son las víctimas, ya que la vida las obligó a practicar la antropofilia.  
Quinta etapa: de lo popular a lo político

Esta categoría supone ya empezar a preparar la legislación para legalizar el fenómeno. Los grupos de presión se consolidan en el poder y publican encuestas que supuestamente confirman un alto porcentaje de partidarios de la legalización del canibalismo en la sociedad. En la conciencia pública se establece un nuevo dogma: "La prohibición de comer personas está prohibida."

Esta es una técnica típica del liberalismo que funciona debido a la tolerancia como pretexto para la proscripción de los tabúes. Durante la última etapa del 'movimiento de las ventanas' de Overton de lo popular a lo político, la sociedad ya ha sufrido una ruptura, pues las normas de la existencia humana se han alterado o han sido destruidas con la adopción de las nuevas leyes.

Gorzhaltsán concluye que el concepto de las 'ventanas de posibilidades', inicialmente descrito por Joseph Overton, puede extrapolarse a cualquier fenómeno y es especialmente fácil de aplicar en una sociedad tolerante en la que la llamada libertad de expresión se ha convertido en la deshumanización y donde ante nuestros ojos se eliminan uno tras otro todos los límites que protegen a la sociedad del abismo de la autodestrucción.

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