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miércoles, 21 de agosto de 2019

La riqueza que nos libera de deudas y pobreza








Petróleo en Malvinas: 2018 es crucial
Por Federico Bernal*  Publicada en 03/04/2018

Foto: Ámbito Austral
En el presente artículo-informe, el autor considera que 2018 será crucial en lo que hace a la explotación de crudo en las islas Malvinas, ya sea para “la gran usura hidrocarburífera colonialista o para su gran bloqueo”.
Con motivo de cumplirse un nuevo aniversario de la Gesta del 2 de Abril, se propone en este trabajo una actualización de nuestro informe de enero de 2017 en la materia, aportando los datos y reportes más recientes publicados por las petroleras que operan ilegal e ilegítimamente en Mar Argentino, Departamento Islas del Atlántico Sur, provincia de Tierra del Fuego.
Impulsadas por el triunfo del candidato kelper en la Argentina, Mauricio Macri, así como por la recuperación del precio internacional del barril de crudo desde su desplome de finales de 2014 a mediados de 2015, las petroleras corsarias (1) atraviesan el año decisivo para la puesta en desarrollo del proyecto Sea Lion, a 220 kilómetros al norte de las islas.
De marchar todo sobre rieles tal y como viene sucediendo, 2018 podrá ser testigo de la sanción (aprobación) definitiva y oficial del primer proyecto de exploración y explotación hidrocarburífera en la Cuenca Malvinas Norte. De lograrse la aprobación, la perforación comenzará en un 1 año y medio, mientras que el primer barril de crudo –de un mínimo de 500 millones descubiertos y auditados, sobre un total de aproximadamente 1.000 millones técnicamente recuperables–, habrá de producirse/exportarse durante la primera mitad de 2022. El año decisivo es este, tanto para la usura como para la defensa del patrimonio nacional y la salvaguarda de nuestra seguridad energética, económica y geopolítica.
El Observatorio OETEC anhela que esta información y su advertencia de lo estratégico del corriente año para la puesta en marcha del saqueo hidrocarburífero colonialista en Mar Argentino, sea considerada a la hora de elaborar las herramientas legislativas que permitan reactivar, por parte de las fuerzas opositoras, la irrestricta defensa de la soberanía nacional, así como bloquear las aspiraciones colonialistas del Reino Unido y la OTAN en el Atlántico Sur, la región patagónica y la Antártida argentina.

Fuente: Presentación del CEO de Rockhopper, septiembre de 2017, en la Conferencia Oil Capital. (2) Allí se descubrió y certificó la presencia de un mínimo recuperable de 500, con un máximo de 900 millones de barriles. El máximo estimado, 1.000 millones. Solamente ese mínimo equivale a casi 3 años de producción total petrolera argentina (datos a 2017), a 10 años de producción chubutense -primera productora- y a 143 años de producción fueguina. Medido en monto, esos 500 millones de barriles se traducen, a la cotización actual del Brent, en unos 33.830 millones de dólares.

De Shell a Rockhopper y el descubrimiento de 2010
La Argentina cuenta con 19 cuencas sedimentarias; de ellas, 5 son productoras de hidrocarburos (Noroeste, Cuyana, Neuquina, Golfo San Jorge y Austral). El Departamento Islas del Atlántico Sur de la provincia de Tierra del Fuego, concentra las cuencas Malvinas Norte, Malvinas Oriental y Malvinas. La primera es la que mayor actividad exploratoria recibió por parte del colonialismo británico, siendo Shell la primera empresa en lograr una perforación exploratoria exitosa en 1998 (pozo 14/10-1). La parte más sustancial de la información recopilada durante aquellos años fue vendida al actual operador Rockhopper Exploration (RE), quien adquirió las áreas propiedad de Shell en 2005.
Gracias a la información obtenida de Shell, la operadora británico-kelper RE lanzó, entre 2010 y 2012, una agresiva y exitosa fase prospectiva. Su pozo 14/10-2 de 2010 en el prospecto Sea Lion (bloque PL032), en la Cuenca Malvinas Norte, dio positivo para petróleo. Hoy por hoy, la operadora del área es la británica Premier Oil, con una participación del 60%, quedando el 40% restante en manos de RE.
Los objetivos y las metas para el inicio de la fase exploratoria y la de explotación, previstos originalmente para 2017 y 2019, respectivamente, sufrieron una importante demora. Ello se debió, en una parte, al desplome en los precios del petróleo a partir de 2014; y en la otra y más importante todavía, a la seguidilla de acciones y decisiones de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. (3).

De la reactivación macrista al estratégico 2018
El triunfo de Cambiemos en 2015, declarado candidato de los kelpers, volvió a poner en marcha con inusitado impulso el saqueo hidrocarburífero en el archipiélago. En enero de 2016, RE anunció que el Proyecto de Desarrollo Sea Lion Fase 1 entraba en la Fase de Ingeniería y Diseño Inicial (FEED, siglas en inglés) de la mano de contratistas de clase mundial. Asimismo, agregaba que «Los recursos comerciales pasaron de 160 millones de barriles a aproximadamente 220… con un pico de extracción de 75.000 barriles diarios y una vida del reservorio extendida a 20 años. La extracción comercial comenzará en 2020″. Por su parte, la socia de RE, Premier Oil anticipa que la Fase 1 durará 18 meses» (Reporte Anual – 2015).
Pero la demora en la recuperación del precio internacional del barril de petróleo extendió los plazos. De acuerdo a los últimos informes de 2017, el inicio oficial del proyecto se estaría trasladando a 2018, con una inversión máxima estimada de 1.500 millones de dólares. Efectivamente, en su ponencia de septiembre de 2017, en la célebre conferencia anual de Oil Capital, el CEO de Rockhopper fijaba en 2018 el año medular.
Sin embargo, y más allá de los retrasos, Premier y RE continuaron con sus estudios de relevamiento hidrocarburífero. Los números anunciados en septiembre de 2017 sitúan la producción recuperable en un mínimo de 517 millones de barriles de petróleo:

Fuente: Presentación del CEO de Rockhopper, septiembre de 2017, en la Conferencia Oil Capital. El subrayado es nuestro.
Si bien la producción técnicamente recuperable, descubierta y auditada, ronda un mínimo de 500 millones de barriles, el escenario que las operadoras presentan oficialmente proyecta una cifra cercana a los 1.000 millones de barriles a ser extraídos en un plazo de 20 años:


Fuente: Presentación del CEO de Rockhopper, septiembre de 2017, en la Conferencia Oil Capital. Las tres fases de explotación y su producción total y acumulada (superpuesta). La duración para las tres es de 20 años.
El CEO de RE explicó también que 2018 decidirá la suerte tanto de la financiación requerida (1.500 millones de dólares) como de la aprobación del estudio de impacto ambiental ya formalmente presentado por Premier a las autoridades coloniales isleñas.
Y todo parece indicar que este año se conseguirá el capital mencionado, dando por sancionado el proyecto y con él el inicio de la primera fase, con alrededor de 23 pozos. La perforación comenzará al año y medio después de la sanción, mientras que el primer barril de petróleo producido a los 3 años y medio. ¿Qué se hará con la producción? Se la exportará, lógicamente. Las opciones son dos: los buques de las naciones u empresas compradoras se acercarán al yacimiento, o bien la producción se trasladará a las islas desde donde se hará el traspaso. Esta última opción se ha establecido geográficamente en Bahía de la Anunciación, fiordo ubicado en el noroeste de la Isla Soledad. La frecuencia de carga máxima se dará entre el primer y segundo año de explotación, con 13 días de diferencia entre un buque comprador y otro, para luego reducirse a 46 días durante los subsiguientes 10 años.
Equivalente de producción nacional y provinciales
Recordamos las proyecciones de Premier y RE: para la primera fase, una producción total de 220 millones de barriles; para la segunda fase, 300 a 500 millones de barriles. El total estaría arrojando un mínimo de 500 millones de barriles a un techo de 900 a 1.000 millones de producción. Contextualicemos ahora dichos volúmenes en términos de producción nacional y provincial:

Fuente: Elaboración propia en base a datos de Premier Oil, RE y Tablas Dinámicas, Ministerio de Energía y Minería de la Nación.
De la tabla observamos los siguientes resultados: 1) La producción nacional de 2017 es un 36% del mínimo de producción estimado para Sea Lion; 2) La producción mínima de Sea Lion equivale a 2,8 años de producción total argentina; 3) La producción anual de Chubut (2017) es un 10% de la de Sea Lion; 4) La producción mínima de Premier/RE rondará la producción de 10 años para esta provincia; 5) La producción anual fueguina representa un 0,7% de la producción mínima para la Cuenca Norte Malvinas; y 6) La producción mínima de Premier/RE equivale al acumulado de 143 años de producción petrolera de Tierra del Fuego.
En monto, a la cotización del Brent de 67,66 dólares/barril (2 de abril de 2018), los 500 millones de barriles se traducen a 33.830 millones de dólares. A propósito, el precio mínimo para la viabilidad del proyecto fue establecida por las empresas, a enero de 2018, en 45/50 dólares el barril.
Conclusiones
Para tomar real dimensión de la importancia del proyecto Sea Lion, el CEO de RE en su conferencia de septiembre del año pasado enseñó la diapositiva que colocamos debajo:

Fuente: Presentación del CEO de Rockhopper, septiembre de 2017, en la Conferencia Oil Capital.
Al momento de mostrarla explicó: «Sean Lion, el quinto descubrimiento en off shore del mundo en aguas no profundas realizado entre 2010 y 2016».
Como fuera anticipado en la introducción, 2018 será el año bisagra para la usura colonialista en Mar Argentino, por supuesto, siempre y cuando se mantenga Cambiemos en el poder más allá de 2019. ¿Por qué 2018 es estratégico? Por un lado, porque las operadoras estiman que la riqueza económica de su proyecto Sea Lion conseguirá en el transcurso de este año el financiamiento requerido por 1.500 millones de dólares, una parte de los cuales aseguran ya tener confirmados a través de sendas cartas de intención y negociaciones más que avanzadas con bancos nacionales del Reino Unido, Noruega, Alemania y Holanda. Por otro lado, porque el estudio de impacto ambiental de cerca de 1.500 páginas fue presentado al gobierno colonialista kelper a comienzos de este año y, según trascendió, contaría con su aprobación.
Si todo marcha como prevén Rockhopper y Premier Oil, el desarrollo del proyecto comenzará en 2019, con el primer pozo productor de un total de 23 a ser perforado entre enero y junio de 2020. El primer barril de crudo comenzará a fluir a la superficie (al barco de almacenaje) durante la primera mitad de 2022.
Las exportaciones de la producción serán inmediatas, con un buque comprador nuevo cada 13 días durante los primeros dos años, y de 46 días durante los subsiguientes 10 años. El gráfico de abajo, extraído de un informe de Premier, muestra dicha frecuencia y las cantidades totales de buques petroleros por año:

Fuente: Premier Oil, Estudio de Impacto Ambiental del proyecto Sea Lion, 2018.
Como puede apreciarse, los primeros cinco años tendrán una presencia total de entre 20 a 27 buques petroleros extranjeros por año fondeando en Malvinas. A la importancia geopolítica y geoestratégica de la base militar más poderosa de la OTAN en el Atlántico Sur, agregar además su importancia como productora de crudo, con una presencia aproximada de 30 buques petroleros por año para el primer lustro de producción procedente de naciones y empresas compradoras foráneas.
Con la administración pro-británica de Mauricio Macri y el reaseguro invaluable de tener al Grupo Shell en el Ministerio de Energía, las campañas exploratorias retoman el ímpetu de la segunda mitad de los noventa, paradójicamente, las que tuvieron a Shell como gran descubridora de petróleo en la Cuenca Malvinas Norte.
Pero el petróleo del Departamento Islas del Atlántico Sur de la provincia de Tierra del Fuego hasta ahora descubierto (apenas 1 área de las decenas licitadas), no destaca solamente por su importancia productiva (3 años de producción nacional) ni económica (33.800 millones de dólares), sino y muy especialmente por su relevancia geopolítica. Desde nuestras Malvinas, la autosuficiencia y la riqueza otorgados a la administración política de la base militar derivados de la actividad hidrocarburífera conducirá a un reclamo de mejoramiento belicista dado el botín en juego (léase, obligada optimización con armas nucleares). Una vez iniciado el desarrollo de Sea Lion, el Reino Unido creará nuevas hipótesis de conflicto que su experimentada diplomacia coordinará y sellará con las naciones y empresas compradoras de nuestro crudo saqueado. Si durante la guerra contó con determinante apoyo estadounidense, imagínese el lector si entre los compradores de crudo malvinense se anota la nación norteamericana. Malvinas pasará automáticamente a ser parte de la agenda de Rex Tillerson.
Las aspiraciones colonialistas del Reino Unido y la OTAN en el Atlántico Sur, la región patagónica y la Antártida argentina habrán dado un estratégico e histórico paso con la aprobación en 2018 y puesta en marcha a partir del año que viene del proyecto Sea Lion.
El Observatorio OETEC anhela que esta información y su advertencia de lo estratégico del corriente año para la puesta en marcha del saqueo hidrocarburífero colonialista en Mar Argentino, sea considerada a la hora de elaborar las herramientas legislativas que permitan reactivar, por parte de las fuerzas opositoras, la irrestricta defensa de la soberanía nacional, así como bloquear las aspiraciones colonialistas del Reino Unido y la OTAN en el Atlántico Sur, la región patagónica y la Antártida argentina.
(1) Corsario, y no pirata, porque los primeros llevaban patente de corso, es decir, un título otorgado por la máxima autoridad real, la cual lo habilitaba para realizar sus fechorías siempre contra los enemigos de la monarquía (entonces la Tudor de la reina Isabel I) pero bajo pabellón británico y financiada con recursos reales. Las operadoras petroleras en nuestro Mar Argentino cuentan con aval de Londres. Por ende no son piratas sino corsarias.
(2) Oil Capital, con sede en Londres, es una entidad no gubernamental compuesta por los principales inversores de la industria hidrocarburífera europea.
(3) Entre las más destacadas acciones destinadas a bloquear el pillaje petrolero podemos citar: a) La cancelación, en 2007, del Convenio sobre Exploración y Explotación conjunta de hidrocarburos suscripto con el Reino Unido de 1995; b) La Resolución 407 de la Secretaría de Energía de la Nación (abril de 2007); c) El Decreto 256 de 2010; y d) La Ley 852 (Gaucho Rivero) de 2011, que aunque inicialmente fueguina, contó con apoyo del gobierno nacional logrando extenderse a todas las provincias argentinas con salida al mar.
(*) Director del Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo.
Bibliografia:
Oil Capital 1
Oil Capital 2










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