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jueves, 16 de enero de 2020

Adecuaciones al nuevo órden



IGUALAR PARA ABAJO

Por Javier Cornejo
Artículo publicado en el diario El Tribuno el 27/5/2014

La vertiginosidad de los acontecimientos en nuestro ajetreado planeta, cuya influencia no debe pasarse por alto, ocasiona una absorción brutal del tiempo que podamos disponer para un concienzudo análisis, para evaluar correctamente las consecuencias de tales sucesos.
Con cada vez mayor insistencia asistimos a un denominador común que pareciera se nos quisiera imponer a toda la humanidad, del que no escapamos los habitantes de nuestro país y nuestra provincia.
Me refiero al “enaltecimiento” de la pobreza.
Muy sutilmente viene calando en un sofisticado estudio mediático de su imposición como “producto”.
Desde el rotundo y acelerado giro tomado por el Vaticano en su perspectiva: “Una Iglesia pobre para los pobres”, hasta los más trillados noticieros como “esta es mi villa”, se observa una instalación del “concepto” en búsqueda de una aceptación normal y natural.
En la Argentina que crecía a “tasas chinas”, en la Argentina de la “década de la inclusión” en la que se nos relata que “ganamos todos”,  se hace añicos este cuento ante la frialdad de las últimas mediciones que ubican al 30% de nuestra población como pobres.
Dramáticamente observamos que el objetivo gubernamental no es superar esta cruda realidad, el objetivo es que la aceptemos y estemos cómodos con ella, resultando éste el verdadero significado del tan usado término: inclusión.

NUEVO PARADIGMA

Nos están acostumbrando a un nuevo paradigma socio-económico  en el cual la mayoría de la población vivirá en una situación de pobreza e indigencia; mucho más precaria de la vivida hasta ahora, y para mantener el sistema en pie durante esta transición será necesario que los ciudadanos lo acepten, en forma dócil y controlada, o en su defecto impuesto por la fuerza que se aplicará  a quienes se atrevan  o intenten alteraciones sociales.
En este aspecto, en Argentina, ya está en aplicación la identificación biométrica del sistema SIBIOS.

DEMONIZAR LA RIQUEZA

Es parte del programa, pero, paradójicamente se demoniza a los que logran un avance en función del talento, el trabajo, el esfuerzo que fuera motivo de orgullo, de quienes que lograron una transformación en nuestro país en beneficio de las actuales generaciones; los inmigrantes en conjunción con los existentes.
A ellos se los demoniza, pero no se demoniza al “dinero” que se convierte en el apetecible e inalcanzable objetivo  del pobre, que lo anhela con vehemencia para mantener el consumismo mediáticamente impuesto.

MENOS PERSONAS

 De esta manera se avanza en un práctico plan de disminución poblacional en un mundo que la técnica permite cada vez más: el reemplazo de los hombres y mujeres por robots en casi todas las áreas y aspectos del trabajo hasta hace poco “humano”.

GIRO EN LOS VALORES

Con este cambio de objetivos en el modelo del futuro, de pobreza, seremos percibidos entre todos con los mismos valores adecuados a tal situación, en la que la escasez ocuparía el lugar de valores y actitudes que implican un tipo de prestigio social.
Lo que no nos damos cuenta es que todo  es sutilmente pre-fabricado; en el que se nos provoca un giro de valores, insertándonos como objetivo loable esta impuesta condición social de “pobreza general”, viendo a los pobres y marginados como los nuevos héroes a seguir,  incluyendo como normalidad, conductas que consideramos como fuente de exclusión social: conflictos, drogadicción, delincuencia, corrupción general, sufrimiento.
El lema será: no malgastes tu tiempo luchando por cambiar las cosas, por luchar contra las injusticias rampantes, inviértelo en solidaridad y convivencia y serás feliz.
Será el  “modelo marihuanero  José Mujica” de mansas y “tranquilizadas” ovejas en camino al holocausto en vida.



A continuación Agustín Laje expone un ejemplo de vacuidad mental.




¿CONOCIMIENTO O INFORMACIÓN FRACCIONADA?

Por Javier Cornejo
Artículo publicado en el diario El Tribuno el 28/7/2014

A lo largo de la historia, en las variadas regiones del planeta, los pueblos establecían las relaciones entre sus integrantes, formando sus acervos costumbristas que concluían en civilizaciones específicas.
Ese bagaje cultural se encontraba sostenido por los conocimientos de las personas que formaban las naciones con sus particularidades distintivas y distintas.

LA TECNOLOGÍA DEL SIGLO XXI

Hoy, la transversalidad de la comunicación arrasó con las idiosincrasias, conectando a todos en una misma línea, consumiendo una única información mundial. De tal manera, nos empujaron a ingresar a un nuevo modelo de sapiencia de datos hiper-vinculados, absolutamente contrario al verdadero conocimiento camino de la sabiduría.
Llegamos al paroxismo de un uso de internet de compartir artículos convertidos en flashes que ni visitamos y mucho menos leemos. Comentamos sin siquiera leer el objeto de nuestro comentario. Ingresamos velozmente a un modelo de lo efímero e insustancial antes que la información se convierta en “vieja”, sin saber nada de ella.
Queremos que “otro” desglose para nosotros los “contenidos” y sólo leer lo supuestamente esencial, pero, para nada atravesar ese proceso con el autor. Convirtiendo a nuestro cerebro en un repetidor de slogans.

CONTROL SOCIAL

Estas son la bases de la “ingeniería social” que con una repartija de información fragmentada y estratificada posibilita, cada día con mayor facilidad, el control poblacional de una masa de seres repitentes en función de los objetivos que tienen los que SÍ detentan información privilegiada con los necesarios conocimientos que les permiten de antemano planificar los movimientos que las poblaciones vehicularán, provocando y conduciendo las ansiedades en función de un “ descontrol” controlado, manteniendo siempre su posición de privilegio en una gestión efectiva y eficiente de la mentira necesaria para que las miradas no  vayan jamás más allá del propio sistema impuesto, manipulando y canalizando adecuadamente las propensiones “convertidas en naturales” en función de los fines programados.

PARA SABER ES PRECISO RECORDAR

De allí que es inevitable conocer la Verdad de nuestro pasado, no el “relato” impuesto.
 Verdad como única plataforma válida que posibilite una acertada prognosis de nuestro futuro, que, en los tiempos actuales, debe perfilarse como el esencial objetivo educacional de nuestra tambaleante enseñanza de las actuales y futuras generaciones, inmersas en un fraccionamiento informático impuesto en forma esclavizante como nueva actual forma de guerra mundial de este siglo XXI.

  


Argentina, entre los países más ignorantes del mundo
Según un estudio internacional realizado en base a información de 40 países, la mayoría de las personas tiene una percepción equivocada de la realidad. En qué puesto está nuestro país
12 de enero de 2017
Argentina se ubica en el puesto número 20 de los países más ignorantes del mundo (iStock)
Argentina se ubica en el puesto número 20 de los países más ignorantes del mundo en un ránking elaborado por Ipsos MORI, una de las mayores organizaciones de investigación de mercado. Llegaron a esta conclusión luego de analizar información de 40 naciones y advertir lo equivocadas que están sus varias poblaciones sobre asuntos y políticas globales de suma importancia.
En un informe llamado "Los peligros de la percepción", los investigadores dieron a conocer datos alarmantes sobre el conocimiento del mundo sobre varios temas de extrema relevancia. La mayoría cree, por ejemplo, que la población musulmana en su país está en crecimiento cuando no lo está, o que la riqueza se distribuye de una manera más pareja de lo que en realidad ocurre.

Entre los primeros diez países más ignorantes se encuentran la India, China, Taiwán, Sudáfrica, Estados Unidos, Brasil, Tailandia, Singapur, Turquía e Indonesia. Argentina aparece recién en la mitad, en el puesto número 20, menos ignorante que Dinamarca, pero más que Francia. El país mejor catalogado en la lista es Holanda.
El líder de esta investigación, Bobby Duffy, explicó que "en los 40 países del estudio, cada población se equivoca en muchas cosas. En general cometemos errores en temas que se discuten mucho en los medios de comunicación, como la proporción de musulmanes en la población o la distribución de la riqueza. Sabemos gracias a estudios previos que esto ocurre en parte porque sobreestimamos nuestras preocupaciones".
"Resulta claro de nuestros 'Índices de Ignorancia' que los países que tienden a tener peores resultados poseen una penetración relativamente baja en internet: dado que se trata de una encuesta online, esto refleja el hecho de que esta clase, más que nada media, y la población, más conectada, creen que el resto de sus países son más parecidos a ellos de lo que realmente son", agregó.
A continuación, la lista entera del "Índice de Ignorancia", basado en 27.250 entrevistas realizadas entre el 22 de septiembre y el 6 de noviembre del 2016:

(Ipsos MORI)

 

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