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viernes, 27 de junio de 2014

Overton: 2 - De lo radical a lo aceptable: Antropofagia

¿Por qué justo un Uruguayo?
Ver: http://argentinavorticegeopoliticomundial.blogspot.com.ar/2014/06/cambios-de-conducta-voluntarios.html


"Si me extralimité con lo del canibalismo, pido perdón"
Martín Liberman
Lo dijo en "ShowMatch", cuando Tinelli le cuestionó el vocablo que usó para definir la actitud del uruguayo Luis Suárez. 
Martín Liberman y Ana Laura López, anoche en el "Bailando".

Anoche, Marcelo Tinelli comenzó la emisión de "ShowMatch" celebrando el reciente triunfo de la Selección argentina, y prometió que el martes estará en Brasil para ver el partido contra Suiza. El tema del Mundial volvió a plantearse después del baile de Martín Liberman, cuando el conductor le cuestionó al periodista su afirmación de que "Luis Suárez es un canibal". Liberman empezó diciendo que no aprobaba la sanción que dejó fuera del Mundial al jugador uruguayo, pero insistió: "Me pareció un acto salvaje que está cerca del canibalismo, que es comer carne humana".  Tinelli cuestionó ese argumento: "Fue un momento de nerviosismo, fue un mordisco. No comió carne humana", dijo. Entonces, Liberman comprendió de algún modo la enormidad de su afirmación original y declaró: "Si me extralimité con lo del canibalismo, pido perdón". "No me parece lógica la sanción, es un exceso -añadió-. Pero el exceso empezó con él, que mordió a un compañero". Tinelli se mostró asombrado por el razonamiento que parece haberse aplicado respecto de la actitud de Suárez: "¿Cómo es? ¿Vale codazo, vale piña, vale piquete de ojo y no vale mordisco?", preguntó. 
En cuanto al "Bailando", Liberman y Ana Laura López bailaron el ritmo de videoclip. La previa giró en torno a lo esperado: las bromas acerca de la relación del periodista y su bailarina durante los días que compartieron en Brasil, donde él fue a cubrir el Mundial y ella lo acompañó para poder ensayar la coreografía. Liberman está casado y Ana Laura, en pareja con un tal Diego Castro a quien, a fuerza de nombrarlo, convirtieron en una suerte de sex symbol imaginario en "ShowMatch". Desde Río de Janeiro salieron al aire el Pollo Vignolo y otros periodistas para atestiguar a favor de su colega en el tema de su relación con Ana Laura. 
Luego, llegó el momento del baile del ritmo de la semana: videoclip. Y antes de que el jurado hiciera su devolución, a Martín y Ana Laura les pusieron puntaje los periodistas de Fox Sports Radio acreditados en Brasil. Ellos les dieron entre 7 y 10 puntos. En cuanto a los verdaderos jueces del "Bailando", Graciela Alfano -con el voto secreto- dijo haber visto "fuego" en la pareja. "Ustedes han tenido sexo a full y se les nota", opinó Moria Casán y le pidió disculpas a la esposa de Liberman. "Es una pareja caliente, hot. Me encantó", aseguró y los calificó con 9 puntos. Solita Silveyra les puso 7. "Me gustó lo que hicieron. Y ustedes estuvieron ensayando sin coach en Brasil", reconoció Marcelo Polino y les puso 6 puntos. Así, se llevaron 22 puntos y Liberman argumentó que eso demostraba cuánto se habían dedicado a ensayar la coreografía en Brasil. Con  todo, Tinelli siguió el juego de sembrar suspicacias sobre la relación entre la bailarina y el periodista. 




m. arrizabalaga arrizabalaga11 / madrid
Día 21/12/2012
Los 16 supervivientes del avión estrellado en Chile, que resistieron 72 días alimentándose de sus compañeros fallecidos, vuelven a reunirse en el aniversario del accidente
ABC

A 4.500 metros de altitud y 15 grados bajo cero, dieciséis hombres se apiñaban hace 40 años contra la estructura del pequeño bimotor Focker uruguayo estrellado en los Andes, en un intento de darse calor. El avión transportaba al equipo uruguayo de rugby del «Old Christians» a Santiago de Chile, donde se debía enfrentar con los «Old Boys», pero el 13 de octubre de 1972 se estrellaba en la cordillera de los Andes. Murieron 29 de sus pasajeros. [Galería: ¡Viven!, 40 años del «Milagro de los Andes»]
Aquel día comenzó una lucha por la supervivencia que se prolongó durante 72 largos días de temperaturas bajo cero, hambre y desesperación... hasta que fueron rescatados en helicóptero después de que dos de ellos, Nando Parrado y Roberto Canessa, caminaran durante diez días hasta un poblado chileno y lograran dar el aviso. A la alegría del encuentro le siguió una agria polémica. ¿Cómo habían logrado sobrevivir tantos días en la nieve y sin apenas víveres?
«Ya no nos quedaban alimentos, habíamos agotado prácticamente las escasas provisiones de que disponíamos. Teníamos un hambre atroz al cabo de unos pocos días de no probar bocado. Estábamos en grave peligro de morir de inanición. Por otra parte, necesitábamos comer para tener calorías que nos permitieran resistir al frío. Estábamos desorientados y no sabíamos qué camino seguir. Fue entonces cuando pensamos en "aquello" para intentar aguantar unas semanas hasta que llegaran los socorros», relató entonces uno de los supervivientes al explicar que comieron la carne de sus compañeros muertos.
«Todo ser humano hubiera hecho lo mismo. Hay que tener en cuenta que lo hicimos con todo el respeto, dignidad y cristiandad que tenemos dentro. Utilizamos navajas de afeitar...».
La decisión de las autoridades de sepultar en los Andes los restos de los pasajeros fallecidos fue una prueba más de que los dieciséis supervivientes practicaron antropofagia. «La identificación de los cadáveres sería imposible», señaló el entonces encargado de negocios de Uruguay en Chile, César Charlone. Las 29 víctimas quedaron sepultadas en la falda del volcán Tinguiririca y los restos del avión fueron quemados por apenas diez expertos de alta montaña, acompañados de un sacerdote y un oficial de la Fuerza Aérea uruguaya. Una enorme cruz anaranjada con la inscripción «El mundo a los hermanos uruguayos. 1972» quedó en los Andes como testimonio de la tragedia, visible para los aviones que vuelan a diario por esa ruta.
Dos años después Piers Paul Read recogía su historia en el libro «¡Viven! La tragedia de los Andes», precursor de la película del mismo nombre que Frank Marshall rodó en 1993. El realizador estadounidense aseguró entonces que la cuestión del canibalismo «no constituyó la pregunta más delicada. No lo necesitaba saber, era secundario (...). El deseo de vivir, la supervivencia, es más importante».
«No tuvimos otra elección: vivir o morir»
El superviviente Fernando «Nando» Parrado, que asesoró a Marshall, no ha tenido ninguna secuela psicológica. «Mi padre me dijo: «El sol va a salir de nuevo mañana como si nada hubiese sucedido, de modo que tú tienes que hacer lo mismo que él, olvidando el pasado», señaló al negar que la película hubiera significado algún tipo de exorcismo.
La traumática experiencia unió para siempre a los dieciséis jóvenes en la convicción de que «no tuvimos otra elección: vivir o morir». Sin embargo, su actuación golpeó las conciencias en todas las direcciones. Teólogos y psiquiatras «absolvieron» a los supervivientes ante la situación límite a la que se enfrentaron. Hasta el escritor Álvaro Cunqueirose refirió a la polémica entonces con estas palabras, no ausentes de ironía: «Con todos los respetos, estimo que teólogos, juristas y sociólogos perdieron una gran ocasión para callarse. Por otra parte, ya nadie va a perecer de hambre en cualquier soledad, si tiene un ser humano cerca».
Un homenaje a la vida
Cuarenta años después, los dieciséis supervivientes recordarán el aniversario del accidente en Chile donde agradecerán la ayuda y acogida que recibieron tras su rescate. Como ya hicieran hace diez años, jugarán el partido de rugby que se suspendió en 1972, ahora ya sesentones. Según explicó el superviviente Roy Harley en rueda de prensa hace apenas unos días y recogía Efe, «es un homenaje a la vida después de haber sufrido aquel accidente, homenaje profundo a los que no volvieron». Ellos no olvidaron nunca que «el rescate entero lo hizo el pueblo chileno, con helicópteros chilenos y con todo un esfuerzo» que tienen que agradecerles, añadió. Por eso, entregarán una camiseta de rugby similar a la que usaban en 1972 al presidente chileno, Sebastián Piñera, firmada por ellos para agradecer a Chile el papel que tuvo en su «milagro».
Para José Luis Inciarte, los actos pretenden subrayar que «hace 40 años que pasó todo aquello y la tragedia quedó atrás. Y que esa tragedia se convirtió en milagro, pues éramos 16 con vida. Y que hoy somos más de 140 los descendientes que salimos de la montaña».
Recuerdo que volvimos y esa gran aceptación y perdón de toda la gente que nos recibió y nos reintegró a la sociedad
Nando Parrado, agradecido por el rescate, considera que la historia de su triunfo sobre la adversidad «dejó un gran legado», además de una enorme «lección de vida».
«Recuerdo que volvimos y esa gran aceptación y perdón de toda la gente que nos recibió y nos reintegró a la sociedad, después de lo que habíamos hecho y lo que nos había pasado. Pudimos integrarnos, y lo que tenemos que hacer es agradecer que ahora somos veteranos con nietos», señaló en rueda de prensa Adolfo Strauch.
La foto de este aniversario es a juicio de Carlos Páez la de su nieta Justina, «porque es el símbolo de que la vida continúa». Así lo han pretendido durante estos años los supervivientes, que crearon en 2006 junto a familiares de fallecidos en la tragedia la Fundación Viven para ayudar a las personas «cuya vida es una cuestión de supervivencia diaria, en memoria de los episodios y las personas relacionadas al accidente en los Andes».



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