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jueves, 7 de mayo de 2015

Control pasivo y en progreso efectivo



El fin de la mentira
Detectarla ha sido una meta largamente perseguida por la ciencia y la tecnología
Por Santiago Bilinkis  | Para LA NACION

Foto: LA NACION / Nüno

En una inquietante y profunda película llamada La invención de la mentira, el comediante británico Ricky Gervais explora las consecuencias de una premisa inquietante: cómo sería el mundo si fuera imposible mentir. El film merece ser visto y por lo tanto no quiero arruinarlo comentando demasiados detalles. Baste decir que a poco de comenzado resulta claro el imprescindible aporte que la mentira hace a nuestra sociedad. Como un verdadero lubricante social, la mayoría de las relaciones humanas depende en gran medida de no caer en la honestidad brutal.
Pero aun conscientes de su importante rol, detectar las mentiras ajenas ha sido una meta largamente perseguida desde distintas ramas de la ciencia y la tecnología. Los mecanismos disponibles hasta hoy son relativamente precarios: por un lado, prestar atención a los gestos corporales involuntarios, al estilo de la serie Lie to Me. Por otro, el uso de polígrafos, aparatos que utilizan signos vitales como el ritmo cardíaco o la transpiración para intentar detectar si lo que una persona dice es verdadero o falso.
Ambos métodos son burdos y relativamente fáciles de manipular con un poco de entrenamiento. Pero la tecnología comienza a brindar herramientas inquietantemente más poderosas para lograr este fin. Científicos de la Universidad de Oxford están entrenando computadoras para analizar las expresiones faciales con un nivel de detalle inalcanzable para cualquier ser humano, incluso un especialista. Y desde el MIT se agrega Affectiva, un software capaz de detectar las emociones humanas.
La mejora de estos métodos es importante, pero avanzamos finalmente hacia el método más eficaz, quizás imposible de falsear: utilizar un escáner cerebral para leer la actividad neuronal e identificar los patrones eléctricos de nuestra mente asociados al acto de decir la verdad o mentir. Las compañías que trabajan en esta tecnología afirman haber alcanzado una efectividad del 90% y estar en condiciones de llegar al 99 por ciento.
Los primeros clientes, naturalmente, son los ejércitos y servicios de inteligencia de los países desarrollados para quienes tener la posibilidad de verificar la veracidad de sus fuentes, reconocer amigos o enemigos y detectar espías resulta clave. Pero con el avance de los aparatos que se llevan encima, como los anteojos Glass y otros dispositivos cerebrales, seguramente en algún momento sea posible masificar estos sistemas y que quien quiera hacerlo pueda saber a ciencia cierta cuando alguien le está mintiendo.
Siguiendo con las series, House of Cards pone arriba de la mesa el enorme poder del engaño y la mentira en la construcción de poder político. Por eso, en el contexto de un año electoral, resulta tentador imaginar discursos de campaña basados en la opinión genuina de los candidatos y no en los consejos de los asesores de marketing político o los resultados de las encuestas. Tal vez resulte ingenuo pensarlo en un país donde los aspirantes a la presidencia normalmente no se prestan a debatir públicamente entre sí sus ideas y propuestas. Pero no está lejos el momento en que la tecnología haga esto, al menos, posible.
Como el film de Gervais se encarga de mostrar, los impactos de un mundo sin mentiras son profundos y difíciles de prever. Una vez más el avance de la tecnología promete poner en jaque la manera en la que estamos acostumbrados a vivir. Sólo me animo a predecir que cuando el momento llegue, para nosotros, los actores de la realidad, difícilmente la vida mantenga el tono de comedia de la película original.


Tiroteo en Garland: La policía de EEUU usó un pulso electromagnético para desactivar los aparatos electrónicos
Varios reporteros que se dirigieron a cubrir el ataque terrorista del domingo en Garland, Texas, han declarado que la policía utilizó un dispositivo de pulso electromagnético (EMP) al examinar el vehículo de los terroristas en busca de explosivos.
Según el periodista Kevin Cokely,de NBC 5, se escuchó una pequeña explosión procedente del vehículo de los sospechosos poco después de que los artificieros de la policía le ordenaran a los periodistas que desactivaran todos los aparatos electrónicos.
“La policía de Garland habían advertido de un pulso magnético electrónico …” afirmó Cokely en Twitter.
Tras la explosión, Jocelyn Lockwood, también de NBC 5, dijo que la policía se negó a comentar sobre el origen del sonido.
Otro periodista, Zahid Arab de Fox 4, dijo a sus seguidores de Twitter que la policía había advertido de más “pulsos electrónicos” después de la explosión inicial.
Expertos en tecnología, entre ellos Christopher Soghoian, han debatido en las redes sociales sobre si la policía o los agentes federales disponen de este tipo de dispositivos.
La policia aún no ha declarado nada al respecto.
Un dispositivo EMP, provoca un breve impulso electromagnético capaz de desabilitar todos los aparatos electrónicos en un radio determinado, reproduciendo el mismo fenómeno, pero a pequeña escala, que provocaría una explosión nuclear en la alta atmósfera.
Visto en  :  El Microlector

El Botón que asesina los Móviles
El control de nuestras vidas por parte del “sistema”, ha llegado  a un punto que a partir de aquí, cualquier cosa es posible… Dicen que “cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”, y es que recientemente, en Estados Unidos han aprobado que el Gobierno disponga de un “Kill Switch” (Botón fulminador) por el cual, todos los teléfonos móviles de un área concreta quedan sin cobertura.
Será el gobierno y más concretamente el NSA (agencia de seguridad nacional) quien decida apretar el botón en caso de que se produzca un incidente, de tal manera pretenden impedir que los móviles se utilicen como “detonadores” en caso de presuntos ataques.
Lo curioso, es que en la mayoría de los ataques que se han producido, los móviles se utilizaban con el temporizador de alarma… por consiguiente, esa medida, incluso en el pasado hubiese sido ineficaz.
Pero la pregunta es ¿Qué esconde realmente esa ley? Y, ¿Cuál será el alcance internacional de la misma?
Pues sinceramente, sospechamos que esa ley es un primer paso a la inhabilitación total del móvil para evitar que las personas fotografíen en los diversos “eventos” las circunstancias y el entorno del lugar de los hechos en el momento que dicho “evento” se produzca…
Por ejemplo:
Imagínese que en una manifestación provocada por las nefastas políticas sociales y económicas, las cosas se ponen feas (y entiéndase feas como cada uno quiera entenderlo), y en un momento dado, decides grabar con tu móvil un instante de injusticia y enviarlo a un amigo para que se haga eco de los sucedido… eso no podrás hacerlo.
O imagínate que en ese evento, resultase herido alguien y necesitases llamar a una ambulancia para que atiendan al herido… eso no podrás hacerlo.
O, imagínate que tienes que llamar al 112 por que te ha dado un infarto y te ha pillado dentro de la zona de “apagón de cobertura”… tampoco podrás hacerlo.
Y por imaginar, te puedes imaginar muchas situaciones difíciles…
Usted puede decir… ¡eso solo ocurre en EE.UU.!… ¿Cuánto tiempo usted cree que tardará alguna asociación que se dedique a redactar informes de control social a los gobiernos para entregarle al suyo esta idea…? Yo creo que poco, ¿España? Tal vez…
Son muchas las leyes de control y represión existentes en la actualidad que si me hubiesen dicho hace 20 años que iban a suceder, sencillamente no lo hubiese creído, pero a estas alturas, cualquier barbaridad es ya posible… ¿Por qué?, ¿por audacia de los poderes establecidos o por la inacción pusilánime de las personas sometidas a esos poderes?
 

 

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